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Cada día con Dios

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«Confiamos en Dios, pues sabemos que él nos oye, si le pedimos algo que a él le agrada». 1 Juan 5: 14, TLA

MIENTRAS ESCRIBO ESTAS LÍNEAS soy estudiante de último grado de secundaria. Estoy muy agradecido de mis padres, que tuvieron la visión de enviarnos a mi hermana y a mía una escuela adventista, ya que de esta forma las enseñanzas que recibo del hogar, la escuela y la iglesia se encuentran en armonía y me mantienen centrado en el hecho de que una relación con Dios es fundamental para nuestras vidas. Por eso quiero animarte a que cada día desarrolles tu relación con Dios por medio del estudio de la Biblia, la oración y al congregarte los hermanos.

En el año 2015, mientras cursaba el undécimo grado, tomé la decisión de presentarme a cinco exámenes nacionales para el Certificado General de Educación Secundaria de las Bahamas (BGCSE, por sus siglas en inglés). Fue muy difícil y requirió mucho trabajo y esfuerzo completar el curso. Seis meses antes de los exámenes, comencé a sentir ansiedad y mucho estrés. Me sentía muy desanimado y no creía que podría superar los exámenes. Fue en esos momentos cuando tomé la de cisión de colocar mi situación en las manos del Señor. Empecé a orar cada mañana y compartir con Dios mis preocupaciones por medio de mi devoción personal. Mis padres me habían enseñado a poner siempre a Dios en primer lugar, así que eso fue exactamente lo que hice. Cada vez que comenzaba a realizar mis tareas escolares o a estudiar, dedicaba unos momentos a la meditación.

No te escribo como alguien que ya alcanzó la meta, aun estoy en el camino. Por la gracia de Dios he aprobado cinco de mis asignaturas y, si Dios lo permite, aprobaré los tres exámenes restantes en el mes de mayo próximo. La comunicación con Dios ha sido la clave de mi éxito. «Elevemos el corazón de continuo en silenciosa petición de ayuda, de luz, de fuerza, de conocimiento», dice Ellen G. White. «Sea cada respiración una oración» (La temperancia, cap. 7, p. 115). Espero que mi testimonio te sirva para acercarte a Dios cada día, búscalo en oración y notarás cómo tu vida cambia.

Te lo digo por experiencia propia.

 

Nathan LaCroix

Bahamas


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