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Un canal de bendición

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«No permitas que nadie te desprecie por ser joven. Al contrario, trata de ser un ejemplo para los demás cristianos. Que cuando todos oigan tu modo de hablar, y vean cómo vives, traten de ser puros como tú. Que todos imiten tu carácter amoroso y tu confianza en Dios». 1 Timoteo 4: 12, TLA

ESTOY SEGURO de que a lo largo de este devocional has conocido las historias de varias personas que perdieron su trabajo por causa del sábado, pero esa no es mi historia. Obtuve el trabajo que ahora tengo gracias a la recomendación de una profesora de la universidad. Durante la primera entrevista presenté mis principios cristianos y pedí que respetaran mis creencias, especialmente mi deseo de observar el sábado.

Como ingeniero en alimentos el trabajo depende de la producción, o sea que debo trabajar cuando se me solicite. Gracias a Dios todo iba bien, la única condición era que si se presentaba algún trabajo en sábado debía dejar todo arreglado para ese día. Como cristianos nuestra mejor carta de recomendación es vivir honradamente, manteniéndonos firme a los principios.

Con el tiempo, obtuve mi primer ascenso y fui colocado a cargo de un grupo de empleados. Con ellos comencé a trabajar, pero noté que no eran muy serviciales, su vocabulario no era el más adecuado y muchos de ellos tenían vicios y faltaban frecuentemente al trabajo por estos motivos.

En una oportunidad, mientras conversaba con mi jefe, le comenté que para hacer mejor el trabajo se necesitaba un personal honesto, servicial, responsable, que no se faltaran el respeto y que cuidaran su salud absteniéndose de vicios. El aceptó mi sugerencia pero me preguntó: «¿Dónde podemos encontrar un personal así?». De inmediato le comenté: «En mi iglesia, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, hay muchos jóvenes con estas características». Para la gloria de Dios me permitieron entrevistar jóvenes adventistas y contratarlos en la empresa, obviamente también tendrán la oportunidad de observar el sábado.

A pesar de mi juventud Dios no solo ha provisto para mí sino que también me ha permitido ser un medio de bendición para otros. Verdaderamente vale la pena mantenerse fiel a los principios divinos.

No importa la edad que tengas, te invito a orientar tu vida conforme a los valores cristianos y verás no solo la mano de Dios dirigiendo tus pasos sino que podrás ser un medio debendición para otras personas.

 

Josué Fuentes

Guatemala


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