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Esperando en Dios

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«Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí y oyó mi clamor». Salmo 40: 1, RV95

MI PADRE FUE UN LÍDER COMUNITARIO que defendió a los campesinos de los intereses de los poderosos. Ambos, mi padre y mi madre, conocieron el evangelio y se bautizaron en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Mi padre fue un miembro activo de su congregación, pero buscando «una vida mejor» para sus hijos se apartó de la iglesia y terminó hundido en el alcoholismo.

Mi madre y yo nunca dejamos de orar para que él regresara a los caminos del Señor. El 26 de junio de 2006 mi esposa ingresó al hospital donde le practicarían una cesárea. Llamé por teléfono a mi madre para pedirle que orara por mi esposa. Ese mismo día, a eso de las 2:00 pm volví a llamar para informar que todo había salido bien. Mi hermana se alegró ya seguidas me informó: «Papá sufrió un derrame cerebral». En ese momento me sentí desesperado e impotente. ¿Qué podía hacer? Viajar para ver a mi padre implicaba un largo viaje. Con lágrimas oré pidiéndole a Dios que me diera la oportunidad de bautizar a mi padre y que le permitiera vivir para estar presente en mi ceremonia de ordenación al ministerio. Por la gracia del Señor mi padre se recuperó y pudo regresar a su casa poco tiempo después.

En marzo de 2007 mi padre me habló por teléfono y me dijo: «Hijo, te llamo para pedirte que vengas a bautizarme». No lo podía creer Viajé y muy emocionado bauticé a mi padre. Dos años después, en abril de 2009, mi padre viajó unas doce horas y estuvo presente en mi ceremonia de ordenación. El 22 de julio de 2015 platicamos y le canté sus himnos favoritos. «¿Cuándo vas a volver?», me preguntó, «Muy pronto, papá», le contesté con voz entrecortada. Oré con él y me despedí diciéndole: «Si no nos vemos aquí, nos veremos en la patria celestial». Dos días después, el 24 julio, que era el día de su cumpleaños número 84, Dios lo llamó a descansar.

Esperé treinta y dos años «pacientemente», como escribió David, y Dios «se inclinó a mí y oyó mi clamor». Hoy tengo la esperanza de ver a papá en el cielo. ¿Hay alguien en tu vida que quieras ver en el cielo?

Hoy te invito a orar por esa persona y esperar pacientemente en Dios.

 

Abraham Morales Villareal

México


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