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DIOS ESCUCHA LAS ORACIONES

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«He aquí Dios, nuestro Dios, nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego, hoy hemos visto que Dios habla al hombre, y este aún vive» (Deuteronomio 5: 24).

ANDREA CONOCIÓ A CRISTO y deseaba aceptarlo como su salvador personal, pero se resistía a entregarse totalmente a él. Su principal problema era que no tenía la voluntad de adoptar un aspecto físico más sencillo; sobre todo, no quería dejar de usar joyas. Decidió hablar a Dios mediante la oración para pedir su guía. Fue a su habitación y se arrodilló.

Mientras oraba, experimentó la sensación de estar en presencia de Dios. Sintió en su corazón que las cosas terrenales carecen de valor una vez que Dios ocupa el lugar que corresponde en nuestras vidas. Cuando terminó de orar, sabía que el Señor quería que ella supiera que en verdad él llama y capacita a los candidatos para su reino. Toda duda desapareció y decidió bautizarse, dejar su vida entera en manos de Dios.

El Señor nos habla en el contexto de la oración. Podemos escuchar su hermosa voz que confirma nuestra fe y nos da la seguridad de nuestra salvación. Es necesario recordar, además, que nos habla primordialmente mediante la Biblia. Debemos permanecer abiertos a escuchar su Palabra escrita. El apóstol Pablo nos insta a abrir nuestros oídos a su voz:

Es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron (Hebreos 2: 1- 3).

Sin embargo, debemos entrenar nuestros sentidos espirituales para reconocer la voz de Dios en su Palabra. Debemos pedir al Espíritu Santo, el cual inspiró a los profetas, que ilumine nuestra mente para reconocer qué quiere decirnos Dios. Hoy, permitamos que se haga presente, nos toque y nos comunique su voluntad y traiga paz a nuestro corazón.


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