Regresar

Consagración total

Matutina para Android

Play/Pause Stop
«Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, ayunad por mí y no comáis ni bebáis durante tres días y tres noches. También yo y mis doncellas ayunaremos, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca» (Ester 4: 16).

ESTER VIVIÓ una vida de consagración total. Cuando había que tomar decisiones, las tomaba con determinación y mucho coraje. Estaba concentrada en cumplir la voluntad de Dios. Su anhelo era ayudar, no permitiría que el pueblo de Dios pereciera por el edicto del rey que decía que sería exterminado por completo.

Si ella hubiese buscado su propio beneficio, no hubiera arriesgado su vida. Tenía todo en el palacio: cuidado, honor, gloria, respeto, admiración y prestigio. No le faltaba nada, pero como estaba concentrada en mantener su identidad como parte del pueblo de Dios y echar su suerte con él, decidió ver al rey aunque no fuera conforme a la ley. Fue una mujer valiente para defender su fe a costa de su propia vida.

Ester era hermosa, temerosa de Dios. Era fuerte, valiente y decidida. Dios usó a Ester para cumplir su plan. Como reina, sería el instrumento que Dios podría usar para salvar al pueblo de Israel del exterminio. Tú, ¿hasta dónde llegarías para cumplir el plan de Dios? Lamentarse y hacerse la víctima no ayudará en nada. Mira el ejemplo de Ester: perdió a sus padres, no tenía a nadie en el mundo, a no ser el primo que la crió, pero su fe en el Dios de Israel marcó la diferencia.

Hoy, se necesitan ese coraje, esa valentía y esa determinación. No importa que todo esté en tu contra y que nadie te aprecie o te quiera. Dios tiene un plan para ti. Si sigues sus instrucciones y te propones hacer su voluntad, Dios te usará como su instrumento para ayudar a que otros sean salvos.

Se necesitan muchos como Ester en este tiempo: valientes, obedientes, espirituales, sensibles, inteligentes y llenos de gracia y de verdad. Hoy, oremos para que Dios nos revele cuál es su voluntad para nuestra vida en el contexto de su misión.


Envía tus saludos a: