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Sin distracciones

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«Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día» (Lucas 21: 34).

UNO DE LOS PELIGROS en la vida del cristiano es la distracción. Es muy fácil caer en esta trampa, ya que cualquier cosa nos puede desviar la atención de Dios. Conlleva el peligro de la caída, del accidente del creyente. No se necesita mucho tiempo de distracción para perderse; pues en solo un momento la vida se enreda en los negocios de este mundo.

El rey David se distrajo mirando a Betsabé, y cayó a un abismo de dolor. Se desconectó un instante de Dios, Satanás lo indujo al pecado, y sufrió las consecuencias. Es por eso que el cristiano debe siempre estar siempre en guardia. «Es necesario dedicar mucho tiempo a la oración secreta, en íntima comunión con Dios. Únicamente así pueden ganarse las victorias. La eterna vigilancia es el precio de la seguridad» (E. G. White, Consejos para los maestros, pág. 245). El apóstol Pablo nos aconseja, diciendo: «Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios» (Colosenses 3: 1, 2).

Asimismo, fue lamentable lo que le sucedió a la esposa de Lot, ella no aceptó la frustración de perder sus bienes materiales. Todos sus intereses personales estaban concentrados en la ciudad de Sodoma. Sin embargo, al final del camino, se distrajo por un momento, miró hacia atrás, creyendo que no pasaría nada, y se perdió completamente.

Mirar hacia atrás nos estanca, nos produce pérdidas, genera dolor en la familia. Expresa el anhelo de no abandonar el pasado que desagrada a Dios. Es fundamental avanzar sin temor y sin mirar detrás.

No permitamos ninguna distracción rumbo al cielo. Mantengamos nuestra mirada fija en el autor y consumador de nuestra fe, sin fluctuar. De Dios vendrá la fortaleza y el poder para salir victoriosos. Hoy, entrégate en los brazos de Dios y confírmale que quieres seguirle hasta el final del camino.


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