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El reavivamiento genera oposición

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«Cuando lo oyeron Sanbalat el horonita, Tobías el siervo amonita y Gesem, el árabe, se burlaron de nosotros y nos despreciaron, diciendo: "¿Qué es lo que estáis haciendo? ¿Os rebeláis contra el rey?”» (Nehemías 2: 19).

SIEMPRE QUE HAYA REAVIVAMIENTO y reforma, en la iglesia o en la vida personal, habrá oposición. Nehemías llegó a Jerusalén para reformar no solamente la ciudad que estaba en ruinas, sino también la vida espiritual del pueblo de Dios.

Cuando Sanbalat, Tobías y Gesem se enteraron de que Nehemías había llegado para hacer cambios en Israel, se burlaron y los despreciaron. Sanbalat era el gobernador de Samaria, cercana a Jerusalén. Nehemías lo llamó despectivamente horonita porque era de Bet Horón, una población en el territorio de Efraín. Asimismo, Tobías era de la nobleza y Gesem, príncipe de Qedar en Arabia. Ellos se opusieron todo el tiempo al proyecto, para no permitir ninguna ayuda a los judíos, pero la obra era de Dios y él la dirigió hasta su final. Por eso, lograron concluirla en un tiempo récord de 52 días.

Cuando hay avance, desarrollo y prosperidad, la oposición es inevitable. Nehemías llegó con la visión y los planes de construir el muro de la ciudad que estuvo en ruinas durante más de 150 años. Tenía que hacer un cambio total en todo. Pero el corazón de los críticos habituales se resiste al cambio. Esto pasa en cualquier organización, los que son más críticos contra el cambio son los más inflexibles. Sin embargo, si no te critican, es probable que no estés logrando nada. Dicho de otra manera, «el árbol lleno de frutos es el que recibe muchos palos».

Cuando andes por fe, inevitablemente chocarás con los Sanbalats y los Tobías. Encontrarás la hostilidad de personas que andan por lo que aprecia su vista. Sanbalat tenía intereses económicos con los habitantes de Jerusalén, y el plan de Nehemías echaría a perder sus intereses. Por eso, hubo enojo y sarcasmo. La visión hacia el futuro de Nehemías los ofendió.

El hecho de experimentar la crítica y la oposición no significa necesariamente que estás fuera de la voluntad de Dios. Más bien, puede reforzar que estás en el centro del camino. La mejor manera de sobreponerse a la oposición es actuar como Nehemías y estar seguros de que «el Dios de los cielos, él nos prosperará» (Nehemías 2: 20).

Te invito a que hoy hagas lo que tienes que hacer para producir un cambio en el círculo donde te mueves y, sobre todo, una reforma y un reavivamiento espiritual. 


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