Regresar

La vid

Matutina para Android

Play/Pause Stop
"Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio, pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo" (1 Ped. 1: 13).

Vivo en un área de vides, y la mayoría de los granjeros cuidan muy bien de sus vides. Sin embargo, si se deja una sin atender crece libremente y sus ramas avanzan en todas direcciones. Las plantas y las malezas se mezclan, y terminan formando una masa antiestética y no productiva.

De manera similar, si mi vida no tiene dirección ni planes bien instituidos, si no hay control en los pensamientos, ni metas y objetivos, terminará enredada. He tenido experiencias de este tipo en mi vida.

Desde entonces, he descubierto que mis pensamientos y planes deben estar bajo el control de Dios, bajo su dirección. Sin él, me muevo de manera insensata y sin cuidadosas consideraciones, avanzando en una dirección y cambiando el rumbo; tomando lo que puedo mientras camino. Como las ramas libres de la vid, mi vida puede tomar ideas inútiles y direcciones equivocadas.

Antes de conocer a Dios, mi vida no tenía un verdadero propósito. Iba de una idea a otra y mi corazón sentía un vacío que no lograba llenar. De niña había tenido un poco de contacto con el cristianismo y, de alguna manera, sentí que ese era el lugar donde encontraría las respuestas que estaba buscando. Así comenzó mi búsqueda. No fue una ruta fácil, ya que había muchos caminos diferentes. Pero, el principio de tomar todos los versículos bíblicos sobre un tema me ayudó a descubrir lo que enseñaba la Biblia y me guió en mi búsqueda de Dios. Encontré cosas en mi vida que debían cambiar

Antes de que una vida fuera de control pueda servir para algo, hay que separar las ramas de las cosas a las cuales se aferraron; entonces, se puede entrenar a la vid para que se enrede en las cosas que le permitirán crecer de manera adecuada. Esto produce una planta saludable y productiva.

Así, yo también tuve que alejarme de ideas y pensamientos no productivos, y alinear mi vida a los estándares más elevados que me brinda Dios a través de su Palabra. Debo estar siempre aprendiendo y avanzando como estudiante de la Palabra; encontrando nueva luz, nuevas ideas y nuevas gemas de la verdad para aplicar en mi vida, y permitir así que crezca y se convierta en algo hermoso y útil.

DAWN HARGRAVE


Envía tus saludos a: