Regresar

¿QUIERES SABER?

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Habitaré entre los israelitas, y seré su Dios. Así sabrán que yo soy el Señor su Dios, que los sacó de Egipto para habitar entre ellos. Yo soy el Señor su Dios (Éxodo 29: 45, 46).

No recuerdo mucho de mi escuela primaria. No recuerdo los nombres de mis amigos ni maestros. Apenas el de la escuela, aunque sí recuerdo a una maestra. Era la Hermana Bobsemple. Sí, así se llamaba. Me enseñó el abecedario y a leer. Ahora estaría orgullosa de mí. Espero.

De mis días en la escuela primaria, uno de los pocos recuerdos nítidos que tengo es que mi padre iba a la escuela para visitarme de vez en cuando. Yo no me metía en problemas ni algo así. (Si yo me metía en dificultades, él me esperaba hasta que llegara a la casa para sacar su cinturón y… bueno, tú sabes.) Cuando me visitaba en la escuela, mi padre me compraba algo de comer, generalmente una bebida y un sándwich. Era poco, y no se quedaba mucho tiempo, pero siempre resultaba genial verlo aparecer en el colegio. Si alguien dudaba de que yo perteneciera a alguien, o dudaba que una persona en este mundo amara mis ojos caídos, mi enorme nariz y mi cabeza de pañal, mi papá era la mejor muestra de que alguien me amaba a pesar de toda mi fealdad.

Cuando Dios comisionó a Moisés que construyera un santuario a fin de vivir con los israelitas, el Señor hizo algo muy similar a lo que mi padre hacía cuando me iba a visitar a la escuela. Si tus padres nunca aparecieron para hablar con un maestro, consejero o director, los adultos en la escuela a lo mejor se preguntaron si tenías alguna persona que te amara y cuidara de ti. Dios quería que los israelitas y las naciones circundantes supieran que él era el «Jefe» de ese pueblo. Era quien los liberó de la esclavitud. Ellos sabrían que él era su Dios porque habitaría con ellos. Él los hizo suyos, y ahora quiere apropiarse de ti.

Pero había algo más. Los israelitas construirían un lugar para Dios, pero tenía que ser especial. Por eso el Señor fue tan específico al decir cómo construir el tabernáculo y consagrar a los sacerdotes, Aarón y sus hijos.

¿Hay espacio para Dios en tu vida?

NO DEJES DE LEER

ÉXODO 28-30

¿Por qué Dios se tomó la molestia de diseñar ropas especiales para los sacerdotes (Éxodo 28)?


Envía tus saludos a: