Regresar

La voz del Padre

Play/Pause Stop
«Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el Señor no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada». Salmo 127:1.

¡Papá, papá!                                                               Estábamos en la piscina cuando vimos que un niño se acercaba a nosotros. Parecía estar mirando fijamente a Robson, mi marido. Cuanto más se acercaba, más segura estaba yo de que el niño se había confundido y pensaba que Robson era su papá.

Entonces, escuchamos a una pareja acercarse. Ya eran de edad avanzada.

-¡Ah, Carlos, estás ahí!

El padre del niño lo levantó y le arrojó agua en la cara. Los dos se fueron jugando y riendo.

Observando la escena con cariño, me di cuenta de algo que no había notado antes: a Carlos lo ayudaban sus padres. Él escuchaba atentamente sus voces para caminar. Luego, hablando con su madre, supe que conocieron a Carlos cuando tenía tres años. Tenía discapacidad visual, solo podía ver luces y figuras; pero podía oír muy bien.

-Él es nuestro mayor logro -resumió la madre.

Esa pareja había tenido mucho éxito profesional, pero entendieron el verdadero éxito cuando adoptaron a Carlos. De todas las bendiciones que esa mujer podía compartir, su familia era el logro más importante. Mi oración: Querido Dios, te agradezco por los logros y el éxito que le das a mi familia.

¿Cómo podemos conversar con nuestro Padre que está en el cielo? Habla con tu familia sobre eso y dediquen un momento para conversar con Dios.

Éxito: Resultado de un acontecimiento esperado; logro, conquista y alegría.

Matutina para Android