Regresar

Al lado de una catarata

Play/Pause Stop
«Hablar demasiado conduce al pecado. Sé prudente y mantén la boca cerrada». Proverbios 10:19.

En uno de los lugares donde viví, había un refrán muy conocido para referirnos a alguien que habla mucho y en voz fuerte: -Parece que nació al lado de una catarata-  Yo no entendí el sentido de frase hasta que conocí una catarata. Allí, el ruido del agua que cae hace imposible escuchar cualquier otra cosa.

Veo a un niño riendo y a una niña mostrándole un animal a su madre. Decenas de personas hablan, ríen y saltan al agua, pero yo no escucho nada cuando estoy bajo las fuertes y ruidosas aguas de la catarata. Y claro, porque para que te escuchen cerca de una catarata hay que gritar o hablar muy alto, y seguramente alguien no entenderá alguna parte de la conversación.

En un mundo con tantas voces y charlas, donde a veces la gente quiere hablar al mismo tiempo, es importante hacer una pausa y silenciar ese ruido para escuchar la voz de Dios.

La voz del Señor se puede escuchar a través de su Palabra, la Biblia. ¿Quieres escuchar más la voz de Dios?

Mi oración: Señor, ayúdame a escuchar siempre tu voz.

En familia, busquen y dibujen versículos bíblicos que hablen acerca de la importancia de cuidar lo que decimos y cómo lo decimos.

Charla: Bla, bla, bla; gente que habla, habla y habla.

Matutina para Android