Regresar

¿Qué quieres que te haga?

Play/Pause Stop
«Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado» (Lucas 18: 41-42).

Indudablemente el tesoro más preciado es la salud. Sin embargo, los hábitos demustran en muchas ocaciones que se valora poco, hasta que se pierde por completo. Es entonces que se la comienza a buscar con afán, pagando altos costos médicos. Hace poco visité a un enfermo. Tratando de animarlo, le dije: «Dígame qué quiere; intentaré conseguirlo». Él, mirándome con súplica, solo exclamó: «¡Que me cure!». ¿Qué enfermo no desea curarse? Solo cuando se está enfermo es cuando se cae en cuenta de lo valiosa que es la salud.

Jesús escucha los gritos del ciego que desesperadamente lo llama: «¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!» y no le importa que le digan que se calle; lo que quiere es curarse, por lo que grita una y otra vez hasta que finalmente Jesús se acerca, lo mira con misericordia, pero le hace una pregunta aparentemente más que lógica: «¿Qué quieres que te haga?» ¿Qué más va a querer? ¿Acaso no es obvio? «Que reciba la vista», contesta el hombre. «Recíbela, tu fe te ha salvado».

Qué pregunta tan llena de significado. ¿Tú qué pedirías? Jesús conocía perfectamente la fe de este hombre ciego. No solo quería devolverle la vista, sino que su deseo era sanarlo completamente: sanar su vista y sanar su vida espiritual. Al devolverle la vista, el Señor lo había perdonado de todos sus pecados, porque Dios está interesado tanto en tu salud física, como en tu restablecimiento espiritual.

El Señor te pregunta en esta mañana: «¿Qué quieres que te haga?». ¿Cuál es tu enfermedad? ¿Solo será física? ¿Está tu corazón en completa paz con el Señor? Tú sabes cómo está tu corazón, tú sabes cuántos pecados sin perdonar sigues cargando. ¿Por qué seguir batallando con una vida sin propósito? Jesús te quiere devolver la vista espiritual porque el pecado enceguece, te hace miope. Das tumbos con los topes de la vida y Jesús sigue preguntando: «¿Qué quieres que te haga?». Ven a Jesús con todas tus cargas, las que te conocen y las que solo tu conoces, el Señor está más que ansioso por decirte: «Tu fe te ha salvado», porque todo es por su gracia.

Matutina para Android