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Las águilas siempre han sido un ave que se ha utilizado como un símbolo. Por ejemplo, el Imperio romano la utilizó como símbolo de poder y belleza, los aztecas también la utilizaron como símbolo de su imperio y Estados Unidos también utiliza a este fenomenal animal como representación de su ideal de libertad. El profeta Isaías menciona que los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas y que serán como las águilas; se levantarán y no se fatigarán.
Las águilas tienen dos poderosas alas cuya envergadura puede alcanzar los dos metros. Los que estudian estas aves dicen que pueden alcanzar una altura hasta de cuatro mil metros y que, cuando se desplazan para atacar a su presa, pueden alcanzar una velocidad máxima de hasta trescientos kilómetros por hora. Con sus poderosas alas pueden levantar animales mucho más pesados que ellas, además de que pueden volar por largos periodos de tiempo utilizando las corrientes térmicas de las cordilleras.
Aunque se puede decir mucho acerca de esta magnífica ave, lo interesante de esto es que el profeta la compara con los que esperan en Jehová. Aquellos que ponen su confianza en Dios son renovados de forma tal que su fe los eleva por encima de los problemas de esta vida.
Cuando estás en el valle de los problemas no miras qué hay detrás de las montañas. En muchas ocasiones te aterrorizas pensando que lo que alcanzan a ver tus ojos es todo lo que te rodea, pero la fe te puede elevar por encima de las montañas para mirar todo el panorama para que puedas comprender que no todo está perdido.
Generalmente, cuando enfrentas una crisis que te aturde, esta no te deja pensar con lucidez. Vas con tus amigos o con algún consejero para que te oriente con relación a qué camino seguir. Esto está bien, pero confiar y esperar en Jehová te da una cosmovisión no solo mundial, sino universal. Sabes por qué estás aquí, sabes hacia dónde vas, entiendes el porqué de los problemas y, por supuesto, conoces que aun la muerte no es el fin de todo. Tal conocimiento te eleva por encima de los nubarrones oscuros de los problemas de esta vida y es entonces cuando puedes esperar confiadamente en Jehová.
Mi querido amigo, quizá estás pasando por alguna crisis a la cual no le ves la salida. Confía en Jehová, ve a él en oración, deja que él te eleve mediante la fe por encima de los problemas de tu vida y permite que te haga volar con la confianza de que vas en la dirección correcta. ¿Quieres hacerlo esta mañana o este día? Recuerda que todo es por su gracia.