|
El igual que tú, yo también he orado y las respuestas de Dios no parecen ser positivas. Aún más, da la impresión de que no te oye o que quizá no te quiere contestar. Muchas personas comentan que han pasado varios años haciendo un pedido de oración y que Dios no les ha contestado. Como he dicho en otras reflexiones, el Señor siempre contesta las oraciones, pero no siempre contesta como lo pides. La bendición es que te contestará como sea mejor para ti.
El apóstol Pablo pasó por una situación similar. Había un mal en su cuerpo que le hacía sufrir continuamente. Algunos dicen que quizá era una situación difícil con sus ojos, siendo que fue derribado del caballo por una luz enceguecedora, después de lo cual había quedado ciego durante tres días hasta que Agabo fue para curarlo. La Biblia dice que se le cayeron de los ojos como unas escamas al ser sanado, pero quizá quedaron secuelas que le hacían padecer dolor constante.
La cita de hoy hace referencia a que Pablo le había rogado al Señor tres veces para le quitara este mal; sin embargo, a pesar de que la respuesta que le dio no fue la esperada, sí le dijo algo muy interesante: «Mi gracia es suficiente».
El ser humano, como heredero de una naturaleza pecaminosa de continuo pensamiento al mal, debe recordar siempre que la gracia no es por lo que él hace, piense o tenga, sino por la que viene de Dios. No es tu poder, sabiduría, dinero, posesiones, elocuencia o influencia; es solo por la gracia de Dios. Fuiste salvo sin mérito, pero tan pronto estás bien, la mente se desvía, creando pensamientos de superioridad o autosuficiencia. El Señor le había dejado un aguijón al apóstol para recordarle su humanidad y dependencia, de manera que el poder de Dios se manifestaba en su vida.
Todos están luchando por mantener la continua dependencia de Dios. Tan pronto alguien se aparta él, se va por un camino diferente. Cuando hay enfermedad, problemas y angustias, Dios está en tu continua meditación. Esto no significa que a Dios le guste que estés sufriendo, pero lo utiliza para un bien mayor: la salvación. Si no sabes saber por qué razón Dios te ha dejado con alguna situación sin resolver, seguramente será para que su poder se perfeccione en tu debilidad. En este día recuerda que todo es por su gracia.