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Normalmente, los cristianos aceptan que las pruebas son parte de la vida que llevan. Todos los que han aceptado a Cristo como su salvador personal han pasado por diferentes situaciones difíciles en las cuales han clamado a Dios ayuda. Hay diferentes tipos de pruebas: por razones personales, familiares, sociales, de trabajo, escolares, etc., pero también hay pruebas que se dan por causa de compartirles el evangelio de Jesús a otras personas. No sé si has experimentado alguna presión o persecución por compartir el evangelio, pero hay muchas personas en el mundo que no solo han enfrentado persecución, sino que aun la muerte.
El apóstol Pablo, en diferentes momentos de su ministerio, enfrentó críticas, persecución, apedreamientos, azotes, cárcel y en muchas ocasiones casi perdió la vida, hasta que finalmente murió por causa del evangelio. En sus reflexiones personales consideraba que sufrir por amor a Jesús era un gozo, describiendo que cuando estaba débil entonces era fuerte. Esto quiere decir que cuando enfrentaba pruebas y su cuerpo y mente se debilitaban, se fortalecía porque eran los momentos cuando más dependía de Dios.
Particularmente, he tenido que pasar por diferentes experiencias de persecución violencia por predicar el evangelio. Son tiempos en los que no hay más camino que mirar hacia arriba; no consigues ayuda del amigo, de la esposa ni del gobierno. Puede parecer que tu vida no está en tus manos, sino en la voluntad aparente de otros, pero no es así. No pasa nada en este mundo que no esté bajo la voluntad de Dios. Cuando sucede algo permitido por él es porque quiere hacerte fuerte. Cuando prediques y te encuentres con situaciones desfavorables, experimenta el gozo que Pablo sintió: sufrir por Jesucristo al punto de que digas que Cristo vive en ti.
Pudiera parecer un simple paliativo emocional, una forma de calmar la conciencia y la mente, pero no es así. Cuando ejerces tu fe centrada en Jesús todo cambia. Las cosas del mundo se ven como pasajeras y lo más importante es permanecer fiel, aunque esto conlleve a perder la vida temporalmente. Si por alguna razón estás pasando por algún tipo de sufrimiento por Cristo, da gracias a Dios y pide fuerza para mantenerte fiel, porque todo es por su gracia.