|
Dios te habla de muchas maneras y está comunicándose con el hombre todo el tiempo. Lo extraño es que no lo escuchas e incluso algunos hasta llegan a pensar que Dios no existe. La pregunta clásica es: «¿Has visto a Dios? ¿Has hablado con él?». Para un cristiano fiel son preguntas fáciles de contestar, pero para alguien que no conoce a Dios le cuesta mucho trabajo entenderlo.
El Señor te habla por medio de la naturaleza, por medio de los encuentros especiales con otras personas que él prepara para ti para impresionarte y también por medio de la Biblia. En ella puedes encontrar una gran cantidad de mensajes de parte de Dios tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Él ha escogido una parte muy especial para hablarte del pasado, del presente y del futuro, algo a lo cual se le llama profecía.
El Señor no quiere que vivas en tinieblas sin saber de dónde vienes, por qué estás aquí o hacia dónde vas, las cuales son preguntas básicas que deben tener respuesta para que el ser humano no caiga en un vacío sin sentido. Por tal motivo, ha revelado sus designios a sus siervos los profetas. Al igual que tú y yo, los profetas eran hombres comunes y normales; sin embargo, Dios los escogió para darles un mensaje y para que este, a su vez, fuera revelado ante el pueblo. ¿Por qué escogió esos hombres? Porque esa fue su voluntad y así lo quiso él. Los llamó, los preparó y después les reveló sus designios.
Lo que ahora hay en la Biblia son mensajes enviados por Dios y no ocurrencias que al profeta se le antojó escribir, ya que él vigiló cuidadosamente a través del tiempo que lo que ahora tienes como su palabra es su palabra. Por eso puedes ir confiado a la santa Biblia, porque es por medio de ella que Dios ahora te habla directamente. Si eres humilde y vas con la actitud apropiada a leerla, encontrarás los tesoros más preciosos para tu vida.
Mi querido amigo, puedes dar mil razones para no querer escuchar a Dios por medio de su palabra, pero hay más de mil razones para escucharlo. Él ha traído su voluntad por medio de sus siervos, los profetas, así que acércate al Señor, toma tu Biblia y descubre lo que Dios tiene preparado para ti. Mirarás por ti mismo que ninguna profecía fue traída por voluntad humana, sino que los hombres enviados por Dios, siendo aspirados por él, lo han escrito para ti y para mí porque todo es por su gracia.