|
La gran esperanza de todo cristiano que cree está puesta en la segunda venida de Jesús en las nubes de los cielos y espera ansioso a que este momento se cumpla. En los primeros años de vida de la Iglesia cristiana, todos los apóstoles y seguidores de Jesús creían firmemente en su inminente retorno. Sus predicaciones y testimonios estaban basados en la bendita esperanza, pero con el correr de los años esta euforia fue perdiéndose poco a poco, haciendo que la Iglesia olvidara el gran cometido de la predicación de la parusía hasta que, lentamente, murió.
A finales del segundo gran avivamiento religioso en Estados Unidos surgió una vez más una gran efervescencia por predicar el retorno de Cristo. Entre los evangelistas se encontraba Guillermo Miller, un apasionado predicador que llegó a tener más de cien mil seguidores. La atención se fijó en la predicción de que Jesús volvería en el otoño de 1844, pero Jesús no vino y ese movimiento también murió.
Sin embargo, a partir de este movimiento surgió otro de las cenizas que, la postre, se convirtió en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Está Iglesia tiene como punto central la creencia de que Cristo viene pronto, resucitando la maravillosa predicación de los apóstoles acerca de la esperanza en el próximo retorno de Jesús.
El Señor volverá a venir así como se lo reveló a su siervo Juan. La Escritura dice que no vendrá de forma espiritual y que tampoco vendrá secretamente ni como un profeta itinerante. El Señor aclara que todo ojo lo verá. Esta increíble promesa se cumplirá muy pronto, lo creas o no. El Señor viene para llevar a sus hijos con él a su reino celestial.
Mi querido amigo, es muy fácil desanimarse y dejar de creer en esta esperanza, pero precisamente eso es lo que Satanás quiere, que desistas y que comiences a creer en otras cosas que la Biblia no enseña.
Tu gran seguridad es afianzarte con los brazos de la fe en Jesús porque, tarde o temprano, verás esta promesa cumplirse. Los que crean irán con él, mas los que no crean tristemente se perderán. ¿Te gustaría esta mañana pedirle a Dios permita creer en esta maravillosa esperanza? Él vendrá cuando menos lo esperas, así que el momento para estar en paz con él es ahora. Cree en el Señor Jesús y serás salvo, porque todo es por su gracia.