|
A diferencia de lo que ves en el capítulo doce donde aparece la mujer que representa a la Iglesia verdadera vestida de elementos hechos por Dios. ahora aparece una mujer que representa a la falsa Iglesia. Esta mujer también esta vestida de una manera singular, sin embargo, su ornamento está constituido solo de elementos fabricados por las manos humanas.
La escritura dice que está vestida de púrpura y escarlata, de colores que usaba la realeza en la época de Juan, pero es también el color prominente que caracteriza el sacerdocio de la falsa Iglesia. Además, se dice que está adornada de oro, piedras preciosas y perlas, exhibiendo así la pompa y gloria de lo que el mundo considera como riquezas y obras humanas.
En su mano tiene una copa con el vino de su inmundicia, abominación y fornicación. Inmundicia porque se hace pasar por la verdadera Iglesia delante de los hombres, engañándolos para traerlos a su propia perdición. Abominación porque habla blasfemias contra Dios, realizando ritos y actos que solo le pertenecen a Jesucristo como único mediador entre Dios y el hombre. Fornicación porque ha cometido cosas ilícitas, adulterado la verdad y convivido con los reyes de la tierra, tomando el poder religioso al poder civil.
Todo lo que puedes ver en ella tiene que ver con las obras humanas, un símbolo también del evangelio falso que predica, pues convence al mundo de que la salvación es por medio de las obras humanas al vestirse de los méritos humanos. en lugar de los méritos perfectos de Cristo Jesús. La falsa Iglesia está ahora mismo operando, esperando el momento oportuno para volver atacar a los hijos de Dios; sin embargo, ya está vencida, pues Jesús, el rey del universo, ha dictado ya su sentencia para que esta deje de ser.
Mi querido amigo, el Señor te llama a unirte a su verdadera Iglesia, aquella que reconoce que su único salvador es Cristo Jesús y que son sus méritos en la cruz los que salvan. Es la Iglesia que reconoce y guarda sus diez mandamientos como los principios eternos del gobierno de Dios. Por eso te invito a buscar y a unirte a la Iglesia verdadera donde Cristo reinará por siempre, porque todo es por su gracia.