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Minihábitos

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Sean perfectos como su Padre celestial es perfecto (Mateo 5:48).

¿Aguna vez intentaste hacer un cambio de hábitos o concretar algún proyecto y, después de esforzarte, te sentiste desanimada al ver que fue imposible? Las estadísticas indican que solo el 8% de los grandes proyectos se llevan a cabo.

Stephen Guise, en su obra Minihábitos: Cómo lograr grandes resultados con el mínimo esfuerzo, comparte la experiencia de comenzar una rutina de ejercicios. Pensar en hacer cincuenta flexiones y cien abdominales lo paralizaba. Un día reflexionó: "Hacer cincuenta flexiones, para mí, es como subir el Everest. ¿Y si lo pienso de otra manera?" Entonces, concluyó: "No tengo inconvenientes en hacer una sola flexión". Lo logró y así comprobó la fuerza de los minihábitos.

Así, sugirió dejar de lado los proyectos grandes y enfocarse en dar pequeños pasos, uno a la vez. Para él, tener buenas intenciones o pensar en grande no basta, porque puede desmotivar en lugar de generar motivación y logros concretos. Si pensamos en pasos muy distantes, no daremos el primero.

Una flexión en lugar de cincuenta, escribir un párrafo en vez de un capítulo, y leer una página en lugar de treinta son acciones practicables aquí y ahora.

El versículo de hoy nos llama a ser perfectas. La palabra "perfecto", del griego telios, significa "plenamente desarrollado", "completo". Esta idea de perfección es funcional. "Sean perfectos" implica estar en el proceso de maduración, en la dirección del crecimiento, en camino hacia el ideal.

La mayoría de los días, cuando Guise empezaba a practicar el minihábito de la única flexión, terminaba haciendo más de una flexión. A veces, hacía cincuenta. Cuando no se sentía tan motivado, al menos hacía una sola flexión. Esa es la idea: para cumplir el objetivo, sustituiremos las dosis excesivas por otras más pequeñas, que aumentarán con el tiempo.

Estamos empezando un nuevo año. ¿Qué hábitos quieres desarrollar en tu camino espiritual? ¿Cómo va tu comunión diaria con Dios? ¿Cómo combates los pensamientos negativos? ¿Cómo cuidas tu salud? Tal vez, practicar algunos hábitos te parezca difícil. ¿Qué te parece intentar en dosis más pequeñas? Si no puedes dedicar una hora al día a tu relación con Dios, empieza con unos minutos. Si leer un capítulo de la Biblia al día te resulta imposible, empieza con unos versículos. Si no puedes tomar seis vasos de agua, empieza con uno al día.

Piensa en el primer paso que puedes dar hoy, aunque solo sea una flexión.

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