|
En cierta oportunidad, aconsejé a un señor de edad avanzada. Él desahogó su dolor: "Solo no maté, ni robé. Pero todo lo demás que te puedas imaginar, lo hice. Desperdicié recursos, mentí, hice del placer mi dios, usé a las personas y las lastimé mucho". La culpa lo carcomía. Se enfermó física y emocionalmente, no veía sentido en vivir y hablaba de quitarse la vida.
El versículo de hoy habla de integridad, la cualidad de alguien o de algo que es entero, honrado, ético, imparcial.
Grandes escándalos políticos y sociales son la suma de pequeños engaños, medias verdades y erosiones morales de las autoridades, pero también de toda la sociedad, bajo la excusa de que todos lo hacen así. Y los fracasos personales poco conocidos por los demás también tienen su origen en la falta de integridad.
Omitir principios genera una falsa sensación de sosiego, pero produce una clara sensación de inquietud.
La psiconeuroinmunología, área de la ciencia que estudia las relaciones entre la mente y el cuerpo, dice que, cuando actuamos conscientemente transgrediendo principios y valores para satisfacer deseos, emociones. y ambiciones, el cerebro, desencadenado por la culpa y el remordimiento, silenciosamente produce hormonas como la adrenalina y el cortisol, los cuales son capaces de causar lesiones al organismo. Esas lesiones pueden ser insignificantes al principio, pero la insistencia en la violación de principios es capaz de generar un daño significativo al cerebro. Puede surgir un trastorno de la memoria, ansiedad, depresión, ausencia de paz, irritabilidad, insomnio o alguna alteración relacionada con otra parte del cuerpo, como bronquitis asmática, úlcera gástrica, dermatitis, problemas cardíacos, etc.
"No valió la pena. ¡Cómo me gustaría poder hacer todo de nuevo! Sería todo distinto". Así, terminaba el desahogo de las personas que escuché. El placer que obtuvieron haciendo algo que transgredió la conciencia las llevó a la infelicidad, al estrés y a las enfermedades.
No importa dónde sea, por el motivo que sea, nunca renuncies a tus principios. Cuando respetamos nuestros valores morales, guiándonos por una conciencia clarificada por la verdad, promovemos la salud, fortalecemos el sistema inmunológico, protegemos el organismo y andamos seguros.