Regresar

DÍA de la Mujer

Play/Pause Stop
Que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio. Así podrán discernir lo que es mejor y ser puros e irreprochables para el día de Cristo (Filipenses 1:9, 10).

Ocho de marzo... ¡Es nuestro día! Ese día fue creado para homenajearnos, celebrar nuestras conquistas y nuestro valor. Pero, ¿de qué sirven los homenajes, regalos, manifestaciones, frases de afirmación y tantos elogios, si nosotras mismas no nos damos el debido valor; si nuestra autoimagen es débil; si nuestra autoestima es frágil; si no tenemos autonomía para decir no a aquello que nos hace mal; si cada día postergamos la decisión de cultivar nuevos buenos hábitos; si no usamos la razón y la conciencia para conducir nuestra vida; si somos rehenes de la opinión, de las exigencias, de las críticas y de las adulaciones ajenas?

No tiene sentido conmemorar nuestro día si pasamos el año siendo víctimas de nosotras mismas y de nuestras creencias destructivas: "¡No lo voy a conseguir! ¡No puedo! ¡Todos pueden, menos yo!". No tiene sentido conmemorar ese día si nos vemos como competidoras de los hombres y los vemos como una amenaza a nuestras realizaciones.

Necesitamos descubrir nuestro lugar en este mundo que pertenece a hombres y mujeres igualmente valiosos delante de aquel que nos creó a todos nosotros. Necesitamos unirnos, hombres y mujeres, en favor del bienestar de todos, cada uno ejerciendo bien su función recibida de Dios y preocupándonos por el bienestar del otro, por un mundo mejor.

Por lo tanto, ¡todos los días son nuestros! Todos los días son preciosas oportunidades que tenemos para ejercer la noble capacidad que Dios nos dio de escoger quienes deseamos ser. Y, aun sintiéndonos pequeñas para alcanzar grandes logros, tenemos un gran, sabio y poderoso Dios dispuesto a capacitarnos en esa jornada.

Él sabe lo que podemos alcanzar. Su voluntad es la expresión máxima de la excelencia. Él nos capacitará para resistir a cualquier tentación y vencer cada hábito dañino, para que tengamos una vida que se reflejará en pensamientos santificados, motivos puros y hechos que le agraden. 

Busca fuerza y capacitación en Dios, para alcanzar las alturas que él espera que alcances. Y sé cada día mejor. ¡Feliz día de la mujer!

Matutina para Android