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Numerosos artículos de periódicos en el área médica publicaron los resultados de una investigación acerca de los efectos de la cosmovisión en pacientes con depresión. Pacientes con una visión del mundo espiritual respondieron más rápidamente al tratamiento de la depresión que los que tenían una visión secular. Mientras mayor era el compromiso con las convicciones espirituales, más rápida era la respuesta al tratamiento.
El psiquiatra Armand Nicholi jr. hizo una investigación acerca de ese tema con estudiantes de Harvard que luchaban contra la depresión, que sentían un vacío y desánimo -al que muchas veces llamaban desesperación existencial-, pero que habían experimentado la conversión religiosa.
Ese ánimo depresivo se relacionaba, en parte, con la distancia sentida entre su conciencia social y su moralidad personal. Había un conflicto con el paso del tiempo, el envejecimiento y la muerte. Ellos se sentían viejos, pensaban que habían conquistado poco en la vida y, como estudiantes, vivían una existencia parásita. Pero, después de convertirse, mencionaban que sintieron que habían sido perdonados y que la conversión parecía haberlos hecho más tolerantes consigo mismos, haciendo que el futuro. fuera más esperanzador.
La nueva experiencia no los libró totalmente de las alteraciones de ánimo, pero el nuevo sentido de alegría, hasta entonces desconocido, había reducido el sentimiento de extrema desesperación. La conversión cambió la forma en la que se veían.
Eran más conscientes de la distancia del ideal de perfección que la fe exigía, pero eso no les aumentó la desesperación con la cual luchaban antes. Al contrario, mencionaban los recursos espirituales que les daban fuerzas, renovaban sus esperanzas y estimulaban un espíritu más abierto, más tolerante y amable en relación con otros. Los conceptos teológicos de redención y perdón fueron instrumentos con los cuales redujeron el odio a sí mismos.
Es profundo el impacto de la cosmovisión en la capacidad de experimentar la verdadera alegría y felicidad. La conversión es capaz de transformar el pesimismo y la desesperación en alegría, en libertad, en alivio de la carga de la ambición y en relaciones satisfactorias. ¿Ya experimentaste esa transformación?