Regresar

¿Cómo está tu Corazón?

Play/Pause Stop
Siempre tengo presente al Señor; con él a mi derecha, nada me hará caer. Por eso mi corazón se alegra y se regocijan mis entrañas; mi cuerpo también vivirá confiado (Salmos 16:8, 9).

¡O abres tu corazón, o un cardiólogo lo hará por ti! Hace unos años recibí un texto que terminaba con esas palabras. El autor expuso la relación entre el cuerpo y la mente con estas palabras: "¡Somos las únicas criaturas en la faz de la tierra capaces de cambiar nuestra biología por lo que pensamos y sentimos! Nuestras células están constantemente escuchando a escondidas nuestros pensamientos y siendo modificadas por ellos. [...] El recuerdo de una situación estresante, que no pasa de ser un pequeñísimo pensamiento, libera el mismo flujo de hormonas destructivas que el estrés. [...] Quien está deprimido proyecta tristeza a todo el organismo: la producción de neurotransmisores por parte del cerebro se reduce, el nivel de hormonas baja, el ciclo del sueño es interrumpido, los receptores neuropéptidos en la superficie externa de las células de la piel se distorsionan, las plaquetas sanguíneas quedan más viscosas y propensas a formar grumos y hasta sus lágrimas contienen restos químicos diferentes de lágrimas de alegría [...] ¿Quieres saber cómo está tu cuerpo hoy? Recuerda lo que pensaste ayer. ¿Quieres saber cómo estará tu cuerpo mañana? ¡Cuida tus pensamientos hoy!"

Un libro escrito en el siglo XIX acerca de salud mental, llamado Mente, carácter y personalidad (t. 2, pág. 381), contiene una carta en la cual la autora, Elena de White, dice: "Hermano ____________, usted se basa en sí mismo. Ve muchas cosas bajo una luz pervertida. Sospecha de los hombres, tiene una gran desconfianza, es celoso y se imagina el mal. Cree que todo el mundo está decidido a arruinarlo. Muchas de estas tribulaciones se originan en usted mismo. Interpreta que muchas cosas se hacen con el premeditado propósito de perjudicarlo, cuando eso está muy lejos de la verdad. Se hace a sí mismo el mayor de los daños con su conducta equivocada". ob quale El versículo de hoy habla del corazón alegre y del cuerpo tranquilo: un equilibrio posible porque David había colocado al Señor en primer lugar.

¿Cómo estás hoy? Coloca al Señor en primer lugar. Él te ayudará a percibir los cambios necesarios y a practicarlos. Tu corazón se alegrará y tu cuerpo reposará tranquilo.

Matutina para Android