Abusada
Mujeres · Del libro Sublime Belleza
El audio de este devocional no está disponible por ahora, pero puedes usar la voz de tu dispositivo para que te lo lea.
Como Tamar era virgen, Amnón se enfermó de angustia al pensar que sería muy difícil llevar a cabo sus intenciones con su hermana (2 Samuel 13:2).
Amnón, hijo de David, se enamoró de Tamar, su media hermana. Hablando con su primo, Jonadab, este le aconsejó que fingiera estar enfermo y que pidiera que Tamar viniera a darle de comer.
La idea le pareció buena a Amnón. David no percibió las intenciones de su hijo y ordenó que Tamar fuera a la casa de su hermano. Amnón dio la orden de que todos salieran.
Tamar preparó tortas y las llevó al dormitorio. Amnón no quiso comer. Aprovechando la ocasión, le pidió a su hermana que se acostara con él. Tamar se negó, pues no era correcto. Como Amnón quería satisfacer su lascivia, abusó de ella. Inmediatamente sintió aversión por ella y ordenó a los siervos que la expulsaran.
Humillada, Tamar rasgó su bella túnica de princesa, puso ceniza sobre su cabeza y se fue a su casa llorando en voz alta... El acto de Amnón causó la indignación de muchos en el reino. Terminó pagando con su propia vida por haber abusado sexualmente de su media hermana.
Esta historia ocurrió hace mucho tempo. Infelizmente, hoy se repite. Hombres sin respeto, abusan de niños, adolescentes, jóvenes y mujeres frágiles. Y aún hay mujeres que se engañan a sí mismas y creen que la loca pasión de un hombre puede ser amor.
En 2002, la Iglesia Adventista de Séptimo Día inició un proyecto llamado "Basta de silencio" contra el abuso y la violencia doméstica de niños, mujeres y ancianos. Orienta a las víctimas a buscar ayuda junto a los órganos competentes para romper el ciclo de violencia. Es promovido anualmente en ocho países de Sudamérica: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay. La campaña se extiende durante todo el año, pero una de sus principales acciones ocurre en el cuarto sábado de agosto.
Según la ley boliviana, por ejemplo, un caso de acoso sexual sucede cuando una persona, que "valiéndose de una posición jerárquica o poder de cualquier índole", hostiga, persigue, exige, apremia, amenaza con producirle un daño o perjuicio cualquiera, condiciona la obtención de un beneficio u obliga por cualquier medio a otra persona "a mantener una relación o realizar actos o tener comportamientos de contenido sexual que de otra forma no serían consentidos, para su beneficio o de una tercera persona". Este delito está sancionado "con privación de libertad de cuatro (4) a ocho (8) años" (Código Penal Boliviano, título xi, cap. 1, art. 312 quater.).
Hagamos nuestra parte ayudando en la concientización de mujeres y niños con respecto a su valor. Y, si por casualidad, tú estás sufriendo algún tipo de abuso, rompe el silencio y busca ayuda lo más rápido posible.