Regresar

Cuerdas

Play/Pause Stop
Al malvado lo atrapan sus malas obras; las cuerdas de su pecado lo aprisionan (Proverbios 5:22, NVI).

Hace algunos años, el mago indio Mandrake murió al intentar un truco audaz: soltarse las cuerdas atadas a su propio cuerpo mientras estaba sumergido en el río Hooghly, en India. Bajo la mirada preocupada de decenas de personas, Mandrake desapareció en las aguas turbias del río y solo fue encontrado al día siguiente, sin vida y totalmente atado. Lamentablemente, el espectáculo se transformó en tragedia.

Esta triste experiencia ilustra lo que les sucede a quienes juegan con el pecado. Al principio, parece ser una aventura llena de emociones, sorpresas, recompensas y sensación de libertad. Sin embargo, el pecado es una ilusión, una magia traicionera. Siempre cobrará más caro de lo que estás dispuesto a pagar y te llevará más lejos de donde deseas llegar. Detrás de las luces y los "conejos en el sombrero" del pecado, existe un ilusionista maquiavélico que destruye a sus espectadores. Hasta es capaz de sonreírte, pero luego se reirá de tu desgracia.

Cada vez que accedes a contenido inmoral, mantienes relaciones sexuales fuera del matrimonio, ves películas de terror o participas en conversaciones profanas, estás atando cuerdas a tu propio cuerpo. ¡No te engañes! Ponerte en el terreno encantado del pecado es saltar a un río caudaloso con las manos atadas. La Biblia dice: "¡Ay de los que arrastran iniquidad con cuerdas de mentira y el pecado con sogas de carreta!" (Isa. 5:18, NVI).

¡Despierta! Tienes un Dios amoroso que quiere darte verdadera alegría y libertad. Con él no hay trucos ni magia. Su mayor habilidad es liberar a los prisioneros del pecado y lanzarlos a las profundidades de su gracia, y eso lo hace con cuerdas de amor. Dios dice: "Con cuerdas de bondad los atraje, con lazos de amor. Y fui para ellos como quien levanta a un niño contra su mejilla; y me inclinaba y les daba de comer" (Ose. 11:4).

Tal vez estés atado por las cuerdas del Enemigo y creas que ya fuiste demasiado lejos. Me gustaría que supieras que existe un Dios capaz de desatar los nudos de tu vida. Él te ama. Murió en una cruz para verte libre de las ataduras del pecado. ¿Por qué no te entregas ahora a Jesús? Él sí tiene las cuerdas de la verdadera libertad.

Matutina para Android