Regresar

Cajita de Promesas

Play/Pause Stop
Reconozcan con todo el corazón y con toda el alma que no faltó ni una palabra de las buenas promesas que el Señor su Dios había dicho. Todas se han cumplido, sin faltar ni una de ellas (Josué 23:14).

Hace algunos años, en el culto de la puesta de sol en casa, mi hijo Rafael sorprendió a todos cuando tomó mi billetera y dijo: "Papá, ¿podemos leer la cajita de promesas hoy?" Fue difícil continuar sin antes soltar unas buenas carcajadas. Para completar el "show" del pequeño, al momento de mencionar su versículo favorito, dijo: "Ganarás un juguete y con él jugarás". Confieso que ni siquiera pude regañarlo, dada semejante creatividad. Tuve que explicarle que esa promesa no estaba en la Biblia, y mucho menos cabía en mi billetera.

La Biblia está llena de promesas hechas por el Padre celestial. Él no se cansa de amarnos y hacernos felices. Algunos dicen que hay alrededor de 7.500 promesas en el Libro Sagrado. Cada una de ellas es una declaración de amor y un recordatorio de que no estamos desamparados en este rincón del Universo.

¿Conoces las promesas de Dios? ¿Sueles memorizarlas? A lo largo de los siglos, estas promesas han transformado millones de vidas. Como vitaminas para el alma, las promesas divinas han animado a los tímidos, consolado a los tristes y ofrecido esperanza a los perdidos. Me gusta el versículo de Números 23:19: "Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para volverse atrás. Cuando él dice algo, lo realiza. Cuando promete algo, lo cumple".

Puede ser que estés desanimado con la vida, triste por lo que está pasando en tu casa, en la escuela o en el trabajo. iPuedes tener la seguridad de que existe un Padre de amor que cuida de ti! iBusca las promesas del Señor!

Recuerdo la historia de un estadounidense llamado Garth que, a los 44 años, fue diagnosticado con cáncer en fase de metástasis. Los médicos le dieron solo un 8% de posibilidades de vivir otros cinco años. Sin embargo, el mayor miedo de Garth era no ver a su hija Emma graduarse de la escuela secundaria. Así que, comenzó a escribir notas en servilletas y a colocarlas en la lonchera de su hija. A lo largo de los años siguientes, Garth escribió 826 mensajes y se los dio a Emma, como promesas de amor eterno.

Esta es una pálida idea de lo que Dios también hace por ti. Él dejó hermosas promesas, escritas con amor, lágrimas y sangre.

Matutina para Android