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¡Qué asco!

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«DANIEL Y SUS TRES AMIGOS SE VEÍAN MÁS SALUDABLES Y MEJOR NUTRIDOS QUE LOS JÓVENES ALIMENTADOS CON LA COMIDA ASIGNADA POR EL REY» (DANIEL 1:15).

¡Atención! ¡Prepara el estómago! ¿Hacemos un viaje repugnante? Cuando el tema es la comida, hay cada cosa que me duele la barriga de solo pensarlo. ¿Listo para degustar los platos más exóticos del planeta? ¡Vamos!

En Singapur es común ver asiáticos devorando un escorpión entero. Antes de freirlo, lo cocinan para neutralizar el veneno; después, solo mastican el bicho crocante.

¿Y en Vietnam y China? Estuve en esos países y hay una comida más que italiana: lasaña de murciélagos. No usan los murciélagos carnívoros, solo los frugívoros. Dicen que tienen gusto a pollo... jjamás la probé ni lo haría!

¿Imaginaste alguna vez masticar una pizza de canguro? En Australia hay. Y también lo hacen en sopa, al vapor, tostado, cocido y hasta en los hoteles cinco estrellas. ¡No se salva ni la cola del canguro!

¿Y si vamos a Corea del sur? ¡Guácala! ¿Te apetece una sopa de perro? Dicen que los perros son energéticos y, en Asia, devorar al «mejor amigo del hombre» es delicioso. ¿No es eso una animalada?

En África se come el cerebro de los gorilas con jugo de limón. Creen que la masa encefálica es rica en proteínas y vitaminas. ¡Yo prefiero crema de avellanas!

¿Quieres más? En Sudamérica y Australia se come un tipo de tarántula frita. Este plato horripilante es solo para quien se anime a devorar ese abdomen negro y peludo. ¡Sin comentarios!

¿Se entiende por qué Dios, en su extraordinaria sabiduría divina, alertó al pueblo de Israel sobre los alimentos puros e impuros? En Levítico 11 hay un tratado universal sobre qué alimentos comer y cuáles ni siquiera probar. Pero el ser humano siempre pervierte los planes del Señor, y estos menús tenebrosos jamás le harán bien a la salud de nadie.

Abramos hoy nuestro apetito a las cosas saludables y bendecidas por Dios. Camarones, jamón, a cangrejos: nada de eso tiene la aprobación de la cocina de la Biblia. A decir verdad, sería mejor ni comer carne. ¿Recuerdas lo que hicieron Daniel y sus amigos en Babilonia? Sé inteligente vive mejor.

Porque comer bien también es amar a Jesús.

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