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Hoy es el Día de la Madre en varios países de América. Es un día superespecial dedicado exclusivamente a homenajear a la mujer de nuestras vidas. No hay duda, las madres merecen todo de todos en forma de gratitud, reconocimiento y admiración, porque son capaces de hacer cosas que ni nuestros sueños más alocados lograrían. Y tú, ¿ya sorprendiste a tu mamá hoy?
En este día, nuestra aventura nos lleva de un rincón a otro con curiosidades del universo de las madres. En Estados Unidos, Nadya Gutiérrez hizo historia como «octomamá». Dio a luz a octillizos bebés, ¡y todos sobrevivieron! ¿Lo más curioso? Ya era madre de otros seis hijos.
En algún país al otro lado del mundo, está la «mamá primeriza» más anciana del planeta. Rajo Devi Lohan tuvo a su primer hijo a los 70 años. La felicidad fue inexplicable, porque esperó 40 años para vivir esa experiencia.
Y en Rusia, en 1765, una campesina dio a luz a su último hijo, después de haber tenido otros 68. Feodor Vassilyev fue considerada la «súpermamá del mundo». Pero, en la actualidad, el récord lo tiene la chilena de San Antonio: Leontina Albina, quien tuvo 64 hijos.
¿Alguien dijo que una persona de baja estatura no puede ser mamá? En Estados Unidos, Stacey Herald desafió a la medicina. Con solo 70 centímetros de estatura, tuvo tres hijos. Es considerada la madre más pequeña del mundo y asegura que quiere tener más.
Finalmente, en un país cerca de la India, Mahajabeen Sheikh dio a luz al bebé más pequeño del planeta. Cuando la pequeña Rumaisa nació, con solo seis meses y medio de gestación, pesaba menos de 300 gramos y medía 25 centímetros. Hoy, a los 9 años, es una niña saludable.
Madres. ¿Cómo no considerarlas heroínas, superdotadas, extremadamente sabias y valientes? En la Biblia están Sara, Eva, Miriam, Rebeca, Jocabed, Ana, Isabel y, por supuesto, la valiente María. Todas enfrentaron luchas que solo Dios conoce realmente. .
¿Y tú? ¿No harás algo muy especial por tu mamá? Siempre merecerán mucho más, pero la gratitud sincera es el mejor comienzo. Hasta que un día, cuando Jesús regrese, podamos dejar nuestras coronas a sus pies. Y, en un gesto increíble, reconocer ese amor incomparable que fue profetizado. Yo estaré allí, ¿y tú?
Mientras seguimos aquí, ¡feliz Día de la Madre! Después de Jesús, ellas siempre serán nuestra mejor compañía en el viaje de la vida.