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Da escalofríos solo con mirarlo, pero vale cada pelo erizado. En el parque acuático más grande de Estados Unidos existe una experiencia surrealista. Por primera vez en el mundo, alguien inventó lo que faltaba en el universo de los toboganes más desafiantes. Siempre más altos y veloces, lanzarse dentro de un tubo y sentir el cuerpo deslizándose en caída libre hacia él abismo es un llamado a la máxima adrenalina. Pero en el parque Arca de Noé, en Wisconsin, la imaginación se volvió realidad con el primer tobogán de agua con bucle. Sí, no es una montaña rusa, pero igual te pone de cabeza.
¿Listo para probarlo? Subes a una plataforma de la altura de un edificio de 10 pisos, y desde arriba puedes ver todo el horizonte del parque. El viento fuerte hace que todo parezca aún más alto. ¿Lo peor? Entrar en una cápsula transparente que se cierra como si fuera un ataúd en posición vertical. Una voz grave cuenta: «3, 2, 1...». De repente, el suelo se abre y tu cuerpo cae en caída libre, ganando velocidad. Todo es tan rápido que apenas sientes la subida acompañada por chorros de agua que te empujan en un giro aterrador de 360°. Al llegar al final, empapado y sorprendido, tu mente solo intenta procesar lo que acaba de ocurrir. ¡Fantástico! Por eso este tobogán, inaugurado hace algún tiempo, se llama «Cola del escorpión». ¿Te atreverías a intentarlo?
Escuché de un joven que esperó tres horas en la fila solo para «gritar» durante 9 segundos. El ser humano se siente atraído por los grandes desafíos. Aunque muchos se rinden antes de la bajada, quienes llegan hasta el final siempre terminan sonriendo, porque la aventura con seguridad trae consigo el sentimiento de superación. Y eso es algo que no solo se vive en parques acuáticos, sino en muchas áreas de la vida.
¿Sabías que cuando pedimos más valor a Dios, él siempre nos lo da? Puede ser para vencer un miedo secreto, una tentación persistente, o incluso una prueba inesperada. Los desafíos enfrentados de frente, cuando van acompañados de la prudente presencia de Jesús, se convierten en oportunidades para que crezcan con la fuerza que viene del cielo. Un tobogán con un bucle no es más radical que la victoria que puedes alcanzar hoy. Pero eso sí, siempre con Dios.
Cree que los mayores gigantes, como Goliat, caen con una sola piedra. Y tienes frente a ti la oportunidad de hacer lo que nadie más ha hecho. Solo necesitas cambiar tu miedo por el valor que Dios te da.