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Imagina un gran pastel de chocolate tan oscuro como apetitoso. Ahora, vierte sobre él una deliciosa porción de glaseado, crema chantillí y azúcar en polvo. El contraste de la cobertura blanca sobre la masa oscura saltaría a la vista y despertaría el apetito, ¿verdad? ¿Y si te pidiera que imaginaras un pastel así del tamaño de un edificio de cien pisos? ¿Te asustaría?
Bienvenido a uno de los lugares más intrigantes, curiosos y admirables del planeta. Estoy hablando de la ciudad griega de Santorini. Construida literalmente sobre un increíble acantilado de más de 300 metros de altura, los inmensos macizos de roca negra contrastan con las innumerables casitas completamente blancas que cuelgan en la cima, como si se deslizaran en dirección al mar. Visitado por millones de turistas que llegan en aviones o enormes cruceros, este lugar es diferente a todo lo que hayas visto en el mundo. Cuando te muestren imágenes de Grecia, sin duda Santorini estará entre ellas.
Pero ¿sabes qué es lo más sorprendente? Esta fantástica ciudad está construida sobre un volcán. ¡Así es! Llamados «caldera», los acantilados de piedra que emergen sobre el mar son solo los bordes de un cráter volcánico sumergido que supera los 17 kilómetros de extensión. Allí, las aguas son tibias porque -¡sorpréndete!el volcán sigue activo. Pero, al menos por ahora, no representa un peligro para la población.
¿Sabías que puedes construir cosas hermosas en tu vida, aunque estés cerca de algo amenazante? David era perseguido todos los días por el rey Saúl, pero aun así lograba tocar el arpa. Los discípulos fueron arrojados a calabozos y cárceles, pero cantaban alabanzas a Dios al punto de impresionar hasta a los propios guardias. Jesús oró por sus crueles verdugos porque «no sabían lo que hacían». Gedeón logró con trescientos soldados lo que haría temblar a cualquier otro guerrero, aunque tuviera miles de hombres.
¿Ves cómo los «volcanes» del mal no impiden que un hijo de Dios haga grandes cosas por él? Enfrentemos este día con acciones maravillosas para el cielo. Te pueden perseguir, amenazar o incluso provocar, pero, al lado de Jesús, todo estará bien. Aunque tarde un poquito.
¡Y el resultado será mejor que cualquier pastel enorme y delicioso!