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Héroes y cobardes

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"¿CÓMO PODRÍA YO COMETER SEMEJANTE MALDAD? SERÍA UN GRAN PECADO CONTRA DIOS» (GÉNESIS 39:9).

El límite que separa a los valientes de los cobardes es muy estrecho. De un momento a otro, surgen grandes héroes. De repente, también quedan al descubierto los débiles.

El 15 de enero de 2009, el mundo quedó atónito ante el aterrizaje de emergencia de un avión con 155 pasajeros a bordo sobre el río Hudson, en Nueva York. Unos pájaros fueron absorbidos por las turbinas, y la explosión desestabilizó la aeronave en el aire. En ese momento, el piloto Chesley Sullenberger, con treinta años de experiencia, demostró la audacia digna de los grandes frente a lo imposible. Aterrizó el avión sobre las aguas heladas. El susto fue generalizado. Se usaron las salidas de emergencia y los pasajeros quedaron flotando sobre las alas. Y el valiente comandante fue el último en abandonar la aeronave. Lo rescataron después de haber revisado varias veces cada fila para asegurarse de que todos estuvieran a salvo.

Tres inviernos después, un transatlántico equipado con la mejor tecnología marítima del mundo chocó contra una roca que abrió un agujero de 30 metros en el casco. El crucero Costa Concordia, con 4,200 personas a bordo, comenzó a inclinarse de un lado a otro. El pánico se instaló en el lugar y no había ninguna preparación para imprevistos. ¿Y el capitán Francesco Schettino, con sus doce años de experiencia? Intentó escapar en uno de los primeros botes salvavidas. Fue arrestado ni bien pisó tierra firme, mientras miles de personas todavía gritaban desesperadas en aquel inmenso barco averiado.

Un piloto y un capitán de barco. Ambos enfrentaron el frío. Pero uno salió de la emergencia más grande de como entró en ella, mientras que el otro terminó preso por ser mucho más pequeño de lo que parecía. ¡Abandonar el puesto del deber es inadmisible! ¿Y qué fue lo que llevó a estos dos comandantes a destinos tan opuestos? ¿Cuál es la diferencia entre un Judas que se suicidó y un Pedro que pidió perdón? ¿O entre un Tomás que dudó y un Pablo que revolucionó?

La valentía de los héroes es la hermana gemela de la integridad del carácter, Los valientes no nacen solo con discursos bonitos. Las pruebas de fuego revelan los principios que rigen cada historia. Pídele ahora a que fortalezca tu vida. Y nunca temas las emergencias, porque estas no hacen ni temblar a los brazos divinos. ¡Te convertirás en un héroe!

Dios

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