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El 29 de diciembre de 2022 murió el rey Pelé, un nombre que resuena con una fuerza única en las canchas de fútbol y fuera de ellas. Su nombre completo fue Edson Arantes do Nascimento. Desde temprana edad, Pelé demostró un talento excepcional para el fútbol. Cautivó al mundo con su destreza para driblar y con su precisión en el disparo.
Pelé fue descubierto por un reclutador de talentos llamado Waldemar de Brito, mientras jugaba al fútbol en las calles de Bauru, Brasil. De Brito quedó impresionado por las habilidades naturales de Pelé y lo llevó a Santos FC, donde comenzó su carrera profesional. Como muchos jóvenes, Pelé jugaba el estilo de fútbol conocido como «jogo bonito», que en portugués significa «juego bonito». Este término se refiere a un estilo de juego caracterizado por la creatividad, la habilidad técnica, el juego de pases rápidos y precisos, así como el espectáculo y la alegría en el campo.
Los técnicos nacionales de fútbol en Brasil consideraban los estilos europeos como el referente para el éxito. Pero los jugadores brasileños no podían explotar su potencial jugando en un estilo que no era el suyo. Uno de los técnicos que desafió esa postura fue Vicente Feola, el entrenador que dio el primer título mundial a Brasil en 1958. Feola animó a Pelé y a sus compañeros a jugar un fútbol creativo y ofensivo, aprovechando al máximo sus habilidades individuales y fomentando un enfoque colectivo en el juego. Bajo la dirección de Feola, Pelé y el equipo brasileño adoptaron el «jogo bonito».
Desde entonces, Brasil ha desarrollado un sistema de entrenamiento que enfatiza la técnica, la creatividad y el juego colectivo. Las academias de fútbol en Brasil se centran en el desarrollo de habilidades individuales y en la comprensión del juego en equipo. El éxito de la selección brasileña en torneos internacionales, como la Copa Mundial de la FIFA, ha contribuido a la difusión y consolidación del «jogo bonito», un fútbol espectacular y vistoso.
Para los brasileños, jugar al estilo europeo no funcionó; hacer lo que la mayoría hace no siempre es lo más efectivo. El camino que siguen los demás puede no ser el más adecuado para nuestros pies. Tener un estilo propio y la capacidad crítica de pensar de manera independiente, aunque signifique remar contra corriente, traerá mejores dividendos. Encontraremos muchos caminos que prometen éxito y placer. Lo propio para el cristiano es andar los caminos de Dios, que son caminos de sabiduría y veredas derechas.