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La heroína que actuó como una madre

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«¡Haz, pues, que tu padre y tu madre se sientan felices y orgullosos!» (Proverbios 23: 25).

Hoy me enfocaré en una familia de misioneros peruanos en un país con grandes desafíos. Daniel Richard y Rosario Alarcón fueron a Mozambique a servir en la Universidad Adventista de Mozambique. Los Richard habían servido en la Universidad Peruana Unión por varios años. Ahora apoyarían los programas académicos en esta nación africana.

Mozambique es una nación donde las mujeres viven momentos muy difíciles. Beneficios que en otras naciones se dan por sentados como la educación, el empleo y la salud, en Mozambique son algo aún por alcanzar. Abundan los crímenes de género y la falta de derechos de participación en la sociedad. Rosario no se imaginaba la situación hasta que llegó a la institución.

Descubrió que un número considerable de las estudiantes eran huérfanas. Por diversas razones, mayormente relacionadas con la salud o la mala vida familiar, las mujeres mueren antes de llegar a la vejez. Rosario se dio cuenta de que, por la ausencia de la madre, las muchachas son vulnerables a conductas destructivas, así que se dispuso a hacer lo mejor posible por ellas y protegerlas.

Para muchas de ellas, Rosario fue la madre que no tuvieron. Hay una costumbre de que, cuando las mujeres trabajan, su primer salario íntegro es para la mamá. Una señorita tras su graduación vino a Rosario y le entregó un sobre con dinero. Cuando le explicó que esa es la costumbre, Rosario se sintió honrada de ser considerada la mamá de esa egresada.

Había otra señorita que trabajó en la biblioteca de la universidad y que, tristemente, fue objeto de violación en el propio plantel. La chica estaba devastada y pensó que su vida estaba arruinada. Rosario la recogió y la llevó a vivir a su casa en la universidad. Gracias al apoyo de la hija de Rosario, la chica recibió terapia para superar su trauma y su vida volvió a florecer.

Para su desgracia, la violación la hizo contraer SIDA, y su ánimo se volvió a derrumbar. Entonces, Rosario, como buena madre, la siguió cuidando. Gracias a ella, la muchacha siguió estudiando y logró graduarse en nutrición. Hoy sirve a la sociedad en aquel país.

Mañana se celebrará en México el Día de las Madres. Si nuestra madre aún está presente en nuestra vida, no dejemos pasar esta oportunidad para reconocerla con nuestra mejor expresión de cariño. Si nuestra madre biológica no está más con nosotros, usemos esta fecha para darle gracias a esa mujer que, como Rosario, nos tomó como hijos o hijas y nos encaminó por la vida con paz.

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