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El Héroe Sabio

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«No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas» (Mateo 6: 34).

Cuando tenía 18 años empecé a tomar clases de guitarra en la universidad. No aguanté ni un semestre. Retomé la guitarra 30 años después, y por poco la vuelvo a dejar. Hoy ya sé por qué. Dejaré que este héroe lo explique.

Tomo Fujita ha sido un guitarrista profesional durante más de treinta años y miembro del cuerpo docente en el Berklee College of Music desde 1993. Su estudiante más famoso es John Mayer. Aunque ha vivido en Estados Unidos durante tres décadas, Fujita sigue estando muy conectado con los músicos y la industria musical de su Japón natal. Los guitarristas japoneses han comprado más de 160 000 copias de sus libros y videos instructivos en japonés.

Tomo Fujita ha tocado con algunos de los mejores músicos. Cuando no está actuando por su cuenta, le gusta tocar con otros. La filosofía de Tomo, resumida en una frase, es que la música no se trata solo de tocar; se trata de expresión emocional. En sus clases, enfatiza el sentimiento, el tono, la expresión y el tiempo, y enseña técnicas fundamentales para tocar buena música. Les enseña a los estudiantes a inyectar emoción en cada frase, en cualquier estilo musical de su elección.

La experiencia de Tomo Fujita lo ha llevado a dar refuerzos positivos a sus estudiantes para cuando más se lo necesitan: durante las sesiones de práctica. Sus «palabras de sabiduría», como él mismo las llama, están destinadas a traer un poco de influencia calmante. Son cuatro dichos simples pero profundos: «Sé amable contigo mismo». «No te compares con otros». «No esperes resultados demasiado rápido». «No te preocupes».

Gracias a la sabiduría de Fujita, me di cuenta de que yo quería ver frutos inmediatos, y eso no iba a ocurrir. Además, cedí a la tentación de considerar lo que otros hacían como el parámetro para mis propios logros. Me preocupaba. Todo eso añadía una carga emocional sobre mis hombros que hacía indeseable la experiencia de la práctica.

Solemos valorar más el producto de nuestra labor que el proceso mismo de su realización. El cantante mexicano Gualberto Castro dice en una de sus canciones que «la felicidad no es un puerto / la felicidad no es un lugar / la felicidad es una forma de navegar / por esta vida que es la mar». Dejemos de preocuparnos, no nos comparemos, seamos pacientes y amables con nosotros mismos. Este enfoque vale la pena.

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