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Hay engaños grandes y engaños chicos. El del día de hoy es uno grande. En 2005, las autoridades estadounidenses descubrieron que Volkswagen había instalado un software ilegal en más de 11 millones de vehículos para engañar a las autoridades y a los clientes sobre sus niveles de emisión de contaminantes.
El software instalado podía detectar si el vehículo estaba siendo sometido a una prueba de emisiones y hacía un control completo de las emisiones de humo, pero se apagaba en condiciones normales de circulación. Los motores diésel de los vehículos afectados podían emitir hasta 40 veces más partículas de óxidos de nitrógeno de lo que estaba permitido por la ley. Volkswagen llevaba años engañando a las autoridades y a los clientes. En total, 11 millones de vehículos fueron manipulados para ocultar que contaminaban mucho más de lo permitido.
Este escándalo, conocido como Dieselgate, afectó a vehículos de las marcas Volkswagen, Audi, SEAT, Skoda y Porsche entre 2009 y 2015. Las consecuencias del escándalo incluyeron una investigación penal por parte de la justicia alemana y un llamado a revisión de 2.4 millones de vehículos por parte de la agencia alemana del automóvil. Al final, el escándalo le costó al grupo Volkswagen más de 27 000 millones de euros en revisiones, procesos judiciales y sanciones.
Varios funcionarios de Volkswagen se las vieron negras en el proceso. El presidente de Volkswagen en ese momento fue acusado de no haber supervisado adecuadamente las operaciones de la empresa y de no haber detenido el fraude de las emisiones. Se cree que los ex-jefes de desarrollo de Audi y Volkswagen estuvieron involucrados en el desarrollo de la tecnología fraudulenta utilizada en los vehículos diésel de sus marcas. Un ejecutivo de Volkswagen en Estados Unidos fue condenado por su papel en el escándalo y sentenciado a prisión.
¿No nos parece vergonzoso todo esto? ¡Un engaño sistemático y a escala gigantesca! Los psicólogos investigan la posibilidad de predecir si alguien se portará bien o no. Entre las hipótesis destaca esta: alguien se portará bien si la probabilidad de ser descubierto es alta. Los ejecutivos de Volkswagen creyeron que no serían descubiertos y por ello llevaron adelante su engaño, hasta que los sorprendieron.
Dios sabe todas las cosas, aun las ocultas, y llegará el momento cuando saldrán a la luz y serán juzgadas. Para los malhechores, ese será un día que representará «la vergüenza y el horror eternos» (Daniel 12: 2).