Regresar

El héroe reconstructor

Play/Pause Stop
«Nunca dejará de haber necesitados en la tierra, y por eso yo te mando que seas generoso con aquellos compatriotas tuyos que sufran pobreza y miseria en tu país» (Deuteronomio 15: 11).

Quizás en algún momento nos gustó el dibujo. Hoy hablaré del estadounidense Eric J. Cesal, un arquitecto, diseñador, educador y escritor muy destacado en el campo del diseño. En 2008 y tras diez años de estudios universitarios, Cesal descubrió que la arquitectura es una de las profesiones con los más altos porcentajes de desempleo. Publicó un libro explicando cómo la sociedad es dada a sacrificar el diseño en momentos de recesión, que era el caso cuando Cesal graduó.

Tras la publicación de su libro, viviendo en el sótano de la casa de su madre y sin ninguna perspectiva de empleo formal, de repente una organización humanitaria lo invitó a dirigir los trabajos de reconstrucción tras el terremoto en Haití en 2010. Para alguien que abogaba por el valor del diseño en la calidad de vida humana, la experiencia en Haití fue determinante.

La decisión más crucial era el modelo de reconstrucción a utilizar. En vez de un modelo de reconstrucción basado en donaciones de países y organizaciones extranjeras, perpetuando el sentido de dependencia de los haitianos y sacrificando su cultura local, Cesal abogó por un modelo humanitario de reconstrucción que los enseñaba a hacer las cosas por sí mismos con recursos y materiales a su alcance. Eso los empoderó.

Cesal ha dedicado gran parte de su carrera a proyectos que buscan mejorar la vida en comunidades afectadas por conflictos, desastres naturales y otras crisis humanitarias. Se volvió experto en pos-desastres y dirigió otros programas de reconstrucción como el del gran tsunami del este de Japón y el del huracán Sandy. Cesal ha sido llamado «el primer respondedor de la arquitectura» por los medios dado su trabajo liderando los programas de pos-desastre de Architecture for Humanity de 2010 a 2014.

Cesal pudo haber encontrado un empleo decoroso una vez vuelto a Estados Unidos tras las reconstrucciones en Haití. En vez de pensar en sí y hacer dinero, Cesal ahora se enfoca en mejorar la calidad de vivienda de los más pobres. Más interesante es aún que, en su ánimo de ayudar a los necesitados, no pensó tanto en dar y hacer de la generosidad el fundamento de su papel humanitario. Lo que hizo fue pensar en cómo la gente se pudiera ayudar a sí misma y desarrollarse en el proceso. No basta con darle a las personas pescado para comer; se necesita enseñarlas a pescar.

Matutina para Android