|
Algunos jóvenes piensan que el campo profesional es una cosa y el servicio a los demás es otra cosa muy diferente. Nada más lejos de la realidad. Miremos esta historia para comprender cómo se pueden combinar.
Gino Tubaro es un joven inventor argentino conocido por su trabajo en el diseño y producción de prótesis de manos impresas en 3D. Nacido en 1995 en Buenos Aires, Gino mostró interés por la tecnología y la innovación desde muy joven. A los 16 años, fundó su primer laboratorio de impresión 3D en su casa. Su primer proyecto destacado fue la creación de una cerradura electrónica para personas con discapacidad motriz, lo que le valió reconocimiento y le abrió puertas en el ámbito de la innovación tecnológica.
En 2014 fundó Atomic Lab, un emprendimiento social cuyo objetivo principal es diseñar y fabricar prótesis de manos y brazos impresos en 3D. Estas prótesis son distribuidas de forma gratuita a quienes las necesitan, especialmente a los niños. Atomic Lab ha distribuido cientos de prótesis en más de 40 países, cambiando la vida de muchas personas al ofrecerles una herramienta que mejora su calidad de vida y les permite ser más independientes.
Aquí hay un punto importante: Gino Tubaro cree firmemente en el poder de la tecnología para cambiar el mundo y para mejorar la vida de los demás. Su trabajo se centra en la accesibilidad y la democratización de la tecnología, asegurando que sus innovaciones lleguen a aquellos que más las necesitan sin costo alguno. Las prótesis creadas por Atomic Lab son personalizadas y pueden incluir diseños temáticos de superhéroes, lo que resulta especialmente atractivo para los niños. Una de las prótesis más conocidas es la Mano Unlimited, la cual se puede ajustar y modificar según las necesidades del usuario.
Es perfectamente posible hacer de nuestra profesión una forma de cumplir con una misión más digna que ganar dinero. Para Gino, la pasión por la tecnología y el deseo de ayudar a los demás se mezclan para generar un impacto positivo en la vida de otros. Esto me recuerda a una pareja que colaboró con Pablo en Corinto y otros lugares: Aquila y Priscila.
Hechos 18: 3 dice que Pablo, Aquila y Priscila eran del mismo oficio: hacían tiendas. Ellos acompañaron a Pablo a Cencrea y Éfeso, y ayudaron a Apolos a entender mejor el evangelio de Jesús. Como Aquila y Priscila, es posible sostenernos con nuestra profesión, pero involucrarnos de lleno en la misión. Podemos hacer de nuestra profesión una plataforma para el servicio.