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¿Has estado alguna vez en medio de una tormenta? ¿Cómo te sentiste? Nuevamente, Dios envió a Moisés con el faraón: si el faraón no dejaba en libertad al pueblo, iba a caer granizo del cielo como nunca antes en la historia de Egipto.
Dios cumplió la advertencia. ¡No se había visto algo parecido! Tan terribles eran la lluvia y el granizo que destruyeron a la gente, al ganado y a la vegetación. Pero la tierra de Gosén donde vivían los israelitas, estuvo a salvo.
Entonces, el faraón llamó a Moisés para que rogara por él y por su pueblo ante Dios y para que la tormenta terminara. Pero, tan pronto como la tormenta cesó, el faraón cambio de opinión.
Tu Dios es el Creador del universo, es el dueño de la tierra y tiene el control de la naturaleza. Pon tu confianza en él. No dependas de tu fuerza, capacidad, riqueza o poder.
Actividad. Con el apoyo de tus papás, recuerda alguna ocasión en la que Dios te libró de algún peligro.
Oración. Señor Jesús, gracias por tu amor y tu cuidado, ayúdame a confiar solamente en ti. En el nombre de Jesús, amén.