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Si tuvieras dos panes y quisieras compartirlos con diez personas, ¿crees que alcanzará? No creo, y si los compartieras, de seguro todos quedarían con ganas de comer más. Hoy verás cómo Dios obró un maravilloso milagro para alimentar a cien hombres por medio de un hombre bondadoso.
Este personaje, que venía de Baal-salisá, llegó a Gilgal. Le llevaba un regalo al profeta Eliseo. Su regalo era comida: veinte panes de cebada recién horneados y trigo fresco. Cuando Eliseo recibió el presente, de inmediato pensó en compartirlo, así que le dijo a su siervo: «Dáselo a la gente para que coma». Pese a la incredulidad del siervo, lo compartió y el milagro ocurrió. Las cien personas comieron y aún sobró comida. ¡Todos estaban sorprendidos!
En tu día a día, recuerda llevar a cabo un pequeño acto de bondad y generosidad con los demás.
Actividad. El día de hoy te invito a realizar un acto de bondad a favor de algún familiar o vecino. Pídeles a tus papás que te den alguna idea y realicen juntos el acto de bondad.
Oración. Querido Dios, deseo mostrarles bondad a los demás. Deseo poder compartir con quienes más lo necesitan. En el nombre de Jesús, amén.