|
Abram y Lot tenían rebaños muy grandes, así que las personas que los cuidaban tuvieron problemas a causa de la falta de comida para el ganado. Entonces, Abram le dijo a Lot que era mejor separarse. Lot tuvo la oportunidad de escoger dónde vivir. Junto con su familia, se fue a una hermosa tierra. El problema era que en esas ciudades nadie amaba a Dios.
Después de un tiempo, Dios le dijo a Abram que iba a destruir a esas ciudades, pero, Abram intercedió a favor de la poca gente que en esas ciudades amara a Dios. El Señor respondió a la petición de Abram y envió a unos ángeles para rescatar a Lot y a su familia.
A pesar de que, como Lot, en ocasiones no tomas las mejores decisiones, Dios en su misericordia te da nuevas oportunidades para que cambies tu camino.
Actividad. En familia, comenten las posibles respuestas ante las siguientes situaciones: «¿Qué hacer si encuentras un juguete que no es tuyo?». «¿Qué decir si derramas leche y tu mamá pregunta quién la derramo?».
Oración. Señor, dame sabiduría para tomar buenas decisiones. En el nombre de Jesús, amén.