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Durante el viaje a Canaán, los israelitas pasaron por muchos lugares. En cierto momento, la gente se desesperó y comenzó a protestar contra Dios. Le decían a Moisés: «¿Para qué nos sacaste de Egipto? ¿Solo para darnos muerte en el desierto?»>.
Era el poder de Dios lo que les había ayudado a vivir en el desierto a pesar de las serpientes y escorpiones que había ahí. Si a pesar de todas las muestras de su amor el pueblo continuaba quejándose, el Señor iba a retirar su protección. Entonces, a causa de la actitud negativa del pueblo, aparecieron serpientes que mordieron a las personas y les causaron una inflamación violenta; muchos murieron como consecuencia. Hubo entonces terror y confusión en todo el campamento. La gente acudió a Moisés arrepentida y Moisés intercedió a favor del pueblo delante de Dios.
Cuando haces algo incorrecto, pecas, pero si te arrepientes, Dios te perdona. Porque desea salvarte, envió a Jesús a morir por ti.
Actividad. Con ayuda, dibuja y recorta una cruz negra (pecado), una roja (sangre) y una blanca (pureza). Comenten sobre el maravilloso plan de salvación.
Oración. Te doy gracias, mi Dios, porque deseas salvarme. Gracias, Jesús, porque moriste por mí. Deseo pronto estar contigo en el cielo. En tu nombre, amén.