|
Cuando los filisteos supieron que David había sido consagrado rey de Israel, intentaron atacarlo; mientras tanto, David se retiró a la fortaleza y desde ahí consultó a Dios para ver si podía atacar a los filisteos. El Señor le garantizó la victoria sobre ellos. Una vez más, los filisteos insistieron y, de nuevo, el Señor le otorgó la victoria a Israel. Dios le explicó a David de manera muy clara la estrategia para ganar en la batalla esa vez.
Si David no le hubiera hecho caso a las instrucciones de Dios, no habría obtenido la victoria. Si buscas a Dios de corazón, él te dirá qué necesitas hacer para tener la victoria en cada etapa de tu vida.
Actividad. Haz un teléfono fijo de papel. En el auricular escribe: «Jesús» y en los números coloca letras para formar la palabra «cielo». Recuerda que puedes comunicarte con Dios en todo momento.
Oración. Gracias, Señor, porque estás atento a escucharme. Gracias porque me dices cómo puedo ser triunfador. En el nombre de Jesús, amén.