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Sergio Paulo era un importante gobernador. Un día, mandó a llamar a Bernabé y a Pablo, pues tenía muchos deseos de oír el mensaje de Dios. Sin embargo, el gobernador tenía un amigo brujo que se llamaba Barjesús (en griego lo llamaban Elimas). Barjesús se puso frente a los apóstoles para impedirles el paso. No quería que el gobernador escuchara acerca de Jesús.
Entonces Pablo, con el poder del Espíritu Santo, regañó severamente al brujo. En ese mismo instante, Barjesús quedó ciego. Por su parte, el gobernador quedó sorprendido con la enseñanza acerca del señor Jesús, y en verdad creyó en él.
La ceguera del brujo no fue para siempre porque el propósito era que se arrepintiera. Por tu parte, sé una buena influencia para acercar a las personas a Jesús.
Actividad. Que cada miembro de la familia dibuje en hojas de papel un óvalo que simule una cara. Cada quien debe pasar su hoja para que alguien más le dibuje los ojos, las cejas, la boca, la nariz, etc. En la parte de atrás, anoten tres características de sí mismos.
Oración. Querido Padre celestial, permite que los demás vean en mí a un fiel representante tuyo. En el nombre de Jesús, amén.