|
Dios le dio muchas instrucciones a Moisés en el monte Sinaí, durante ese tiempo, Moisés no comió ni bebió agua, pero su fuerza no disminuyó.
Cuando Moisés bajó de la montaña, traía consigo las dos tablas con la ley escrita en ellas. Su cara brillaba, pero no se había dado cuenta. Cuando Aarón y todos los israelitas lo vieron, sintieron miedo y no se querían acercar. Aun así, Moisés les entregó los mandamientos que Dios le había dado. Cuando Moisés terminó de hablar, se tapó la cara con un velo porque su rostro seguía brillando.
Mediante este resplandor, Dios trató de transmitirle a Israel el carácter santo de su ley. La gloria reflejada en el rostro de Moisés representa las bendiciones que recibirán todas las personas que observan los mandamientos. Es un ejemplo para ti de que cuanto más cercana sea tu relación con Dios, más serás transformado a su imagen.
Actividad. En un espejo donde puedas ver tu cara completa, di palabras que expresen diferentes emociones: sorpresa, felicidad, enojo, cansancio, etc. Observa tu cara con cada expresión.
Oración. Padre, que otros puedan ver en mi rostro el reflejo de tu amor. En el nombre de Jesús, amén.