|
Juan, el discípulo de Jesús, contempló el lugar más maravilloso que jamás haya existido: el cielo y la Tierra nueva. Este lugar tendrá características sorprendentes, por ejemplo:
La presencia de Dios
Ahí no habrá templo
No habrá sol ni luna
No existirá la noche
Nadie se va a cansar
¿Te has cortado, golpeado o fracturado? Seguramente te dolió mucho, pero en el cielo no existirá el dolor. ¿Te has enfermado? En el cielo nunca te enfermarás. No habrá tristeza, ni llanto ni muerte. Tendrás paz, armonía y amor; no habrá violencia, ni destrucción, ni guerras. Vivirás en una mansión que estará hecha de oro y piedras preciosas. Existirán jardines preciosos, convivirás con todos los animales, vivirás con Dios, lo alabarás y lo adorarás para siempre. Todos serán una gran familia. ¿Te gustaría estar ahí? ¡Entonces, prepárate para ir al cielo!
Actividad. Lee Apocalipsis 21: 12-21. Con base en la descripción de la nueva Jerusalén, elabora una maqueta. Conversa con alguien sobre lo que significará vivir en ese maravilloso lugar.
Oración. Señor, ayúdame a prepararme para vivir contigo en el cielo. En el nombre de Jesús, amén.