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Ser Rica De Verdad

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«El amor al dinero es raíz de toda clase de males; y hay quienes, por codicia, se han desviado de la fe y se han causado terribles sufrimientos» (1 Tim. 6:10).

Comprobar tu riqueza es de lo más sencillo. Solo tienes que ir a una página web como http://www.globalrichlist.com/ e introducir tu salario anual. En cuestión de segundos, sabrás cuál es tu nivel económico en comparación con el resto de los habitantes del mundo; cuánto ganas por hora en contraste con el salario, por ejemplo, de un médico en Zimbabue; cuántos años les llevaría a algunos africanos conseguir el salario que tú ganas en uno; y otros datos que te abren los ojos a tu propia realidad financiera.

En cuestión de segundos, te sientes rica, por el simple hecho de saber que hay millones de personas mucho más pobres que tú. Y también en cuestión de segundos, se te abren los ojos a tu propia realidad espiritual, cuando esa misma página web te ofrece la posibilidad de donar lo que ganas en una hora para alguna obra benéfica. Una comprueba así que la «riqueza» de espíritu no va de la mano con las riquezas de este mundo. Rascarse el bolsillo duele. Y esto, Jesús lo sabía muy bien.

Por cierto, ¿sabías que, si tu salario es de $1,200 ¡al año!, estás entre el 52% de la población más rica del mundo por nivel de ingresos?* ¿A qué da mucho que pensar? Ciertamente, a mí me ha llevado a la conclusión de que se da una gran paradoja con esto de las «riquezas». Aunque ser rica por nivel de ingresos pueda ser algo objetivo, basado en parámetros que todos podemos medir, la riqueza de espíritu y el nivel de felicidad en la vida son totalmente relativos.

¿Sabías que Jesús hablo más del dinero que de temas como, por ejemplo, el cielo o el infierno? Interesante. Él comprendía la naturaleza humana. Sabía que pensamos mucho en como hacer dinero, como ahorrar o invertir o gastar. Y tenía mucho que decirnos al respecto. Lo primero fue haceros entender que somos mayordomos de las bendiciones que Dios nos concede. Que él es el dueño de todo y que, en su generosidad, nos permite disfrutarlo. Pero hay dos filosofías para disfrutarlo.

> usar el dinero y amar a la gente, o

> amar el dinero y usar a la gente.

¿Cuál es la tuya?

«Mi sueño es tener mucho dinero para vivir tranquilo como los pobres».
Fernando Savater.

* http://www.globalrichlist.com/ [consultado en agosto de 2022].

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