Regresar

Jessie y la mudanza

Play/Pause Stop
«Lloro con tristeza; aliéntame con tu palabra». Salmo 119:28.

¿Tu familia se ha mudado de casa alguna vez? Quien ya pasó por esa experiencia sabe que puede ser una aventura divertida, pero también difícil. Hay cajas amontonadas por todos lados, mucho desorden, despedidas de los amigos de barrio, ¡y a veces hasta de la ciudad!

Hace poco nos mudamos de barrio y estábamos felices y agradecidos por muchas cosas. Iríamos a un lugar mejor para nuestros niños y nuestras gatitas: Jessie y Julie. De pronto notamos que, en medio de la emoción de la familia, un ser pequeñito estaba escondido entre las cajas de cartón.

Jessie estaba triste, muy triste. Estaba encogida y melancólica mientras organizábamos las cajas y guardábamos nuestras cosas. Quedó todavía más triste cuando fuimos al apartamento nuevo. Caminaba por habitaciones que no conocía. Por fin, se metió al guardarropa y se quedó allí. Oramos por la salud de Jessie, y una veterinaria vio para revisar cómo estaba. Necesitó algunas vitaminas, cuidados y mucho cariño y amigos que hicieron de todo para que su alegría felina volviera.

Dios restauró esa alegría. La Biblia está llena de promesas de esperanza y felicidad. La tristeza suele pasar después de un tiempo. Dios quiere devolverte la alegría cuando te sientes triste, así como hizo con nuestra gatita.

Mi oración: Señor, quiero ser un niño alegre. Saca cualquier tristeza de mi corazón.

Melancolía: Esa tristeza enorme que se junta con el cansancio y el deseo de volver a días mejores.

Matutina para Android