Devocionales Matutinos

Algas Marinas Enredadas en Su Cabeza

Adolescentes 2 · Del libro Y Entonces?

Versículo:

«Pero yo, con voz de gratitud, te ofreceré sacrificios; [...] ¡Solo tú. Señor, puedes salvar!» (Jonás 2: 9).

Jonás pasó tres pútridos y apestosos días dentro del estómago del pez para pensaren las consecuencias que acarrea huir de Dios. Podría haberse enojado con el Señor o incluso consigo mismo pero, en lugar de eso, ¡terminó dando gracias a Dios en oración! Todo el tiempo que no pasó tapándose la nariz o vomitando el desayuno del día anterior, lo dedicaba a dar gracias al Señor por haberlo salvado. Leamos parte de su oración:

«En mi angustia clamé a ti, Señor,

y tú me respondiste.

Desde las profundidades de la muerte

clamé a ti, y tú me oíste.

Me arrojaste a lo más hondo del mar,

y las corrientes me envolvieron.

Las grandes olas que tú mandas

pasaban sobre mí.

[...] Las aguas me rodeaban por completo:

me cubría el mar profundo:

las algas se enredaban en mi cabeza.

[...] Pero tú, Señor, mi Dios,

me salvaste de la muerte.

Al sentir que la vida se me iba,

me acordé de ti. Señor» (Jonás 2: 2-7).

Y cuando Jonás le dio gracias a Dios por enviar a aquel pez que lo salvó, sucedió algo curioso: «Entonces el Señor dispuso que el pez vomitara a Jonás en tierra firme» (v. 10). La gratitud de Jonás lo condujo a la salvación.

Ponlo en práctica: Cuando te encuentras en una situación horrible y apestosa, ¿te enojas o te sientes agradecido? Sigue el ejemplo de Jonás e intenta encontrar algo por lo que dar gracias a Dios.

Ponlo en oración: Tal como lo hizo Jonás, da gracias al Señor por salvarte y darte una segunda oportunidad.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018

¿Y entonces…?

Heather Quintana

Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

Devocionales del Domingo, 21 de enero de 2018 ›