Devocionales Matutinos

¿Qué Acabas de Decir?

Adolescentes · Del libro INTENSAMENTE EJERCITA TU CEREBRO

Versículo:

Den a todos el debido respeto (1 Pedro 2: 17, NVI).

¡Adiós, enano! —Ángelo saludó al automóvil rojo que salía del estacionamiento de la iglesia. Luego se dio vuelta y vio a su padre detrás de él.

— ¿Perdón? —le preguntó su papá con el ceño fruncido—. ¿Qué acabas de decir?

De repente allí de pie, a la sombra de su padre, Ángelo se sintió avergonzado.

—Dije: "Adiós, enano"—masculló,

El verdadero nombre de "Enano" era Bill Stafford, y era un hombre enano. A pesar de ser un adulto, era más bajo que la mayoría de los chicos. Ángelo no había sabido cómo reaccionar ante él cuando Bill y su familia empezaron a asistir a la misma iglesia. Pero, Enano era simpático y de buen carácter, y pronto Ángelo se dio cuenta de que no era tan diferente. Enano conducía un auto (utilizando extensiones en los pedales), y tenía un empleo normal y muchos amigos, incluidos los chicos de la iglesia. Ángelo se sentía cómodo con él. Ahora, parado junto a su padre, Ángelo se preguntaba si quizás estaría demasiado cómodo.

—El hecho de que él sea de tu tamaño no significa que no sea un adulto. Quiero que lo trates con el mismo respeto que a los demás adultos.

—Pero a él no le molesta, todos los chicos lo llaman así— insistió Ángelo.

—Todos los chicos… excepto tú —le dijo firmemente el padre—. Tú lo llamarás señor Stafford.

Hizo una pausa y le preguntó:

— ¿Él te cae bien, verdad?

—Sí, mucho, es genial.

—Entonces, ¿no deberías tener ganas de tratarlo con respeto, sin importar lo que hagan los demás? -le preguntó su padre con sencillez.

Ángelo asintió

—Creo que no lo había pensado de esa forma.

¿Y AHORA?

Cuando tratas a las personas con respeto, disfrutan de estar contigo. Hoy, observa las formas en que puedes hacer que la gente que te rodea se sienta valorada.

SPLASH

En Kenia, las diferentes formas de dar la mano al saludar significan distintos niveles de respeto. Si respetas mucho a alguien, lo saludas con tu mano derecha, mientras tu mano izquierda descansa en el huevo interior de tu codo derecho.

Devocionales del Viernes, 8 de enero de 2016 ›