Devocionales Matutinos

Adrián al Rescate

Adolescentes · Del libro INTENSAMENTE EJERCITA TU CEREBRO

Versículo:

Si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad, tus sombras se convertirán en luz de mediodía (Isaías 58: 10, DHH).

Dolía ver eso, pero los ojos de Adrián estaban pegados a las imágenes de las noticias de la televisión. Las personas cuyas casas habían sido arrasadas por el huracán estaban sucias, hambrientas y sedientas. No tenían adónde ir y necesitaban de mucha ayuda.

Adrián fue al dormitorio y sacó su caja de dinero del estante. Después de contar los billetes y las monedas, se encontró con que había ahorrado solo nueve pesos. ¿De qué valen nueve pesos cuando hay tanta necesidad?, pensó. Estaba por volver a colocar la caja en el estante cuando recordó una historia acerca de otro niño que no tenía mucho que ofrece, pero Jesús tomó igual sus cinco panes y sus dos pescados, y alimentó a cinco mil personas.

"Dios", oró Adrián, "yo solo tengo nueve pesos ¿Puedes tú nacer con ellos o que hiciste con los panes y los peces?"

Adrián puso el sobre en el buzón del correo, sabiendo que no iba a enterarse cuánto habían hecho esos nueve pesos hasta que llegara al cielo. Pero, el solo hecho de saber que estaba dando a algunas personas sedientas y con hambre un poco de alivio, lo hacía alegrarse de no haber gastado ese poco dinero en goma de mascar o en revistas de autos.

Dios no siempre mira a aquellos que tienen la mayor cantidad de dinero, el mayor talento o los mejores recursos. Él toma lo que sea que ofrecemos y hace milagros con ello. Si deseas saber cómo ayudar con las necesidades del mundo, visita www.adra.org

¿Y AHORA?

El dinero no es el único modo en que puedes ayudar si ocurre un desastre natural. ¿De qué otras formas puedes ser tú las manos de Dios en una situación de crisis?

SPLASH

La Organización Mundial de Meteorología nombra a los huracanes. Cada uno comienza con una letra del alfabeto, pero Q, U, X, Y, y Z nunca se usan. ¿Deseas saber si un huracán tiene tu nombre?, visita http://kids.earth.nasa.gov/archive/hurricane/names(sitio en inglés).

Devocionales del Jueves, 14 de enero de 2016 ›